Asclepio. Revista de Historia de la Medicina y de la Ciencia 72(1), enero-junio 2020, p296 ISSN-L: 0210-4466 https://doi.org/10.3989/asclepio.2020.05 DOSSIER CAMPAÑAS DE VACUNACIÓN CONTRA LAS ENFERMEDADES VÍRICAS EN ESPAÑA DURANTE EL SIGLO XX: UNA VISIÓN DESDE LA PRENSA (1951-1986)1 Noelia M. Martín Espinosa Facultad de Fisioterapia y Enfermería de Toledo. UCLM. Email: Noelia.Martin@uclm.es ORCID iD: http://orcid.org/0000-0002-1298-6976 María Victoria Caballero Martínez Profesora asociada. Facultad de Medicina de Ciudad Real. UCLM. Email: MVictoria.Caballero@uclm.es ORCID iD: http://orcid.org/0000-0003-1883-5607 Lourdes Mariño Gutiérrez Escuela Nacional de Sanidad. Instituto de Salud Carlos III. Madrid Email: lmarino@isciii.es ORCID iD: http://orcid.org/0000-0001-8569-7502 Recibido: 24 febrero 2018; Aceptado: 20 octubre 2019 Cómo citar este artículo/Citation: Martín Espinosa, Noelia M.; Caballero Martínez, María Victoria; Mariño Gutiérrez, Lourdes (2020), “Campañas de vacunación contra las enfermedades víricas en España durante el siglo XX: una visión desde la prensa (1951-1986)”, Asclepio 72 (1):p296. https://doi.org/10.3989/asclepio.2020.05. RESUMEN: Desde finales del siglo XIX, fue posible luchar contra varias de las enfermedades víricas (rabia, viruela, gripe, polio, sarampión, rubéola y parotiditis), que, a lo largo del siglo XX, afectaron masivamente a la población adulta e infantil, a través de programas de vacu- nación que se establecieron una vez que estuvieron disponibles vacunas seguras para prevenirlas. España fue adoptando estas medidas preventivas progresivamente, especialmente a partir de su incorporación a la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1951. Cuando se promulgó la Ley General de Sanidad, en 1986, algunas de estas enfermedades habían podido controlarse y/o eliminarse mediante la vacunación sistemática. El tratamiento que ha realizado la prensa nacional de estos hechos ha sido escasamente estudiado. Este artículo tiene como objetivo analizar la repercusión en la prensa nacional de las campañas de vacunación contra estas enfermedades víricas hasta el año 1986 y comprobar si los medios de comunicación escritos reflejaron las medidas epidemiológicas globales adoptadas por la OMS para combatirlas. Junto a ello, estudiar su posible influencia, tanto en la puesta en marcha de políticas públicas de vacunación, como en el modo de transmitir dicha información a la población en los diferentes contextos sociopolíticos y científico-sanitarios cambiantes del periodo estudiado. PALABRAS CLAVE: Vacunación; Organización Mundial de la salud; prensa escrita; España; Epidemiología. VACCINATION CAMPAIGNS AGAINST VIRAL DISEASES IN SPAIN DURING THE 20TH CENTURY: A VIEW FROM THE PRESS (1951-1986) ABSTRACT: Since the end of the 19th century, it has been possible to fight against several viral diseases (smallpox, rabies, influenza, polio, measles, rubella and mumps) that, during the 20th century, had a massive effect on the adult and child population through vaccination programmes established when safe vaccines were available to prevent such diseases. Spain progressively incorporated these preventive measures, especially after its incorporation into the World Health Organization (WHO) in 1951. By the time the General Health Law was enacted in 1986, it had been possible to control and/or eliminate some of these diseases through systematic vaccination. The treatment and monitoring that the Spanish national press has given to the implementation of the vaccination campaigns against these diseases has been little studied. Therefore, the objectives of this paper are to analyse the repercussions in the national press of the vac- cination campaigns against these viral diseases between 1951 and 1986 and to check whether the written media reflected the global epidemiological measures adopted by WHO to combat them. Besides, to study its possible influence both in the development of public policies of vaccination and in the way how this information was transmitted to the population during the different socio-political and scientific contexts in the studied period. KEY WORDS: Vaccination; World Health Organization; Written media; Spain; Epidemiology. Copyright: © 2020 CSIC. Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo los términos de la licencia de uso y distribución Creative Com- mons Reconocimiento 4.0 Internacional (CC BY 4.0). NOELIA M. MARTÍN ESPINOSA, MARÍA VICTORIA CABALLERO MARTÍNEZ Y LOURDES MARIÑO GUTIÉRREZ 2 Asclepio. 72(1), enero-junio 2020, p296. ISSN-L: 0210-4466, https://doi.org/10.3989/asclepio.2020.05 INTRODUCCIÓN Desde finales del siglo XIX, cuando se desarrolló la vacuna antirrábica, ha sido posible prevenir varias enfermedades víricas (viruela, rabia, gripe, polio, sa- rampión, rubéola y parotiditis) que afectaban masi- vamente a la población adulta e infantil. La historio- grafía global sobre inmunizaciones ha marcado una serie de etapas en su desarrollo (Moulin, 1996), que nos permiten enmarcar estudios particulares sobre una u otra vacuna o un conjunto de ellas, como ocu- rre con las que vamos a estudiar. A lo largo del siglo XX, a medida que se iba contando con vacunas segu- ras para prevenirlas, se fueron estableciendo progra- mas de vacunación. España fue incorporando estas medidas preventivas, especialmente a partir de su incorporación a la OMS, en 1951, lo que supuso la aceptación por parte del país de las directrices de salud pública marcadas por esta institución interna- cional, materializadas posteriormente con la puesta en marcha de varios programa-país (Ballester Añón, 2016). En la década de los 50, la elevada incidencia y letalidad alcanzada por algunas enfermedades transmisibles víricas, como la gripe y la poliomielitis, las convirtieron en uno de los problemas de salud pública más importantes a nivel mundial. Por ello, uno de los ejes de acción de la OMS fue la lucha contra estas enfermedades en el contexto internacional. En España, la asunción de estas nuevas directrices supuso un cambio en la política sanitaria del franquis- mo, que tuvo que adaptar y modernizar su precaria situación estructural para dar respuesta a estos nue- vos requerimientos (Marset Campos, et al, 1995). José Alberto Palanca y Jesús García Orcoyen fueron los responsables sucesivos de la Dirección General de Sanidad, el primero de ellos en la etapa inicial de incorporación de España al organismo internacional, el segundo desde 1957 a 1973, etapa en la que las políticas sanitarias y de salud pública estuvieron muy influenciadas por la lucha de poder entre las distintas familias franquistas (Molero Mesa, 1994). Un hito fundamental fue la implantación del primer calendario oficial de vacunación infantil en 1975, que incluyó la poliomielitis y el sarampión. Cuando se promulgó la Ley General de Sanidad, en 1986, algunas de las enfermedades víricas habían podido ser con- troladas y/o eliminadas mediante la implantación de campañas o programas de vacunación sistemática. El doble papel de la prensa de información general, como suministradora de información y como creado- ra de opinión, ha sido clave en la materialización práctica de los programas de inmunización estableci- dos, con igual, mayor o menor peso de ambas facetas, dependiendo de los contextos particulares. El tratamiento y seguimiento que la prensa espa- ñola de carácter nacional ha realizado de la inmuni- zación contra las enfermedades anteriormente cita- das ha sido escasamente estudiado en su conjunto, aunque recientemente contamos con una serie de estudios valiosos que suponen aportaciones relevan- tes y que reflejan el interés que despierta el uso de la prensa general en la historiografía de las vacunas en España (Duro Torrijos, 2014; Duro Torrijos, Tuells Hernández, 2015; Martínez Martínez, 2016). El traba- jo de Martínez aborda un periodo que, en parte, se solapa con el nuestro, e incluye las noticias publicadas en la prensa española sobre inmunizaciones en en- fermedades como la poliomielitis, meningitis, viruela y el virus del papiloma humano. El presente trabajo pretende analizar la repercusión en la prensa nacional de las campañas de vacunación contra estas enfermedades víricas entre 1951 y 1986 y comprobar hasta qué punto los medios de comu- nicación escritos reflejaron las recomendaciones es- tablecidas por la OMS para combatirlas. Junto a ello, estudiar su posible influencia, tanto en la puesta en marcha de políticas públicas de inmunización, como en el modo de transmitir dicha información a la po- blación en los diferentes contextos sociopolíticos y científico-sanitarios cambiantes del periodo estudiado. MATERIAL Y MÉTODO Se han utilizado las noticias relacionadas con la va- cunación contra las enfermedades infecciosas estu- diadas, publicadas en tres diarios de tirada nacional: ABC (y la revista ilustrada semanal Blanco y Negro, vinculada a este diario), La Vanguardia y Ya. Estas fuentes, aunque tuvieron en común la censura a la que fueron sometidas por el régimen franquista, per- tenecían a diferentes núcleos de poder informativo e ideológico, razón por la cual constituyen una muestra representativa de la información general publicada en torno al tema de estudio. Los diarios ABC, y La Vanguardia ofrecen acceso gratuito a sus hemerotecas electrónicas, mientras que CAMPAÑAS DE VACUNACIÓN CONTRA LAS ENFERMEDADES VÍRICAS EN ESPAÑA DURANTE EL SIGLO XX: UNA VISIÓN DESDE LA PRENSA (1951-1986) Asclepio. 72(1), enero-junio 2020, p296. ISSN-L: 0210-4466, https://doi.org/10.3989/asclepio.2020.05 3 ha sido necesaria una revisión manual de los ejem- plares del diario Ya. La delimitación del período de estudio a los años comprendidos entre 1951 y 1986 responde a los si- guientes criterios. En el año 1951 España se incorpora a la OMS, en una primera etapa de apertura interna- cional que termina con el período autárquico de los primeros años del franquismo, lo que supuso la adop- ción de ciertas recomendaciones de salud pública promovidas por este organismo internacional. Por otro lado, en 1986, ya en época democrática, bajo el gobierno socialista de Felipe González, se publicó la Ley General de Sanidad, que supuso un cambio sig- nificativo en el modelo de atención sanitaria, incor- porando los programas de inmunización. Por tanto, el estudio de este periodo resulta fundamental para ver la evolución de la política sanitaria franquista en materia preventiva desde su incorporación a la OMS, pasando por el período de la Transición, hasta llegar a su consolidación democrática, tras la publicación de la Constitución Española en 1978 (Rodríguez Ocaña, Martínez Navarro, 2008; Perdiguero, 2015). Para la búsqueda en la hemeroteca digital del diario ABC, se han utilizado los siguientes términos: viruela, rabia, gripe, polio, parotiditis, rubeola, rabia, combi- nados cada uno de ellos con el operador booleano “Y” al término vacunación en el periodo de tiempo objeto de estudio (1951-1986). Se han analizado todas las noticias publicadas ex- cluyendo aquellas que sólo se referían tangencial- mente al tema de estudio o trataban sobre vacuna- ción en animales. De este modo se han obtenido los siguientes resultados: – “Viruela y vacunación”: 185 noticias, seleccio- nándose 101. El periodo más prolífico en noticias fue el decenio 1965-1975, con 87 resultados, seleccionándose 36. – “Rabia y vacunación”: 165 noticias, en su mayor parte (149) publicadas a partir de 1960, selec- cionándose 52. – “Gripe y vacunación”: 158 noticias, seleccionán- dose 47. – “Polio y vacunación”: 152 noticias, seleccionán- dose 48. – “Parotiditis y vacunación”: aparecen noticias úni- camente a partir de 1968. Se obtuvieron 24 re- sultados, seleccionándose 11. – “Rubeola y vacunación”: se encontraron resulta- dos desde 1961, aunque la mayor parte de las noticias (49) se publicaron a partir de 1976. En total, se obtuvieron 61 resultados, seleccionán- dose 23. – “Sarampión y vacunación”: aparecen 83 noticias publicadas desde 1955, seleccionándose 45. La Hemeroteca digital del diario La Vanguardia no permite la búsqueda utilizando operadores boolea- nos, por lo que se buscó por la palabra clave “vacu- nación”, utilizando como límite el período de estudio. Se obtienen 1.429 resultados de los que 150 están relacionados con el tema de estudio. El diario “YA” se conserva en formato impreso en la Hemeroteca Municipal de Madrid, por lo que no ha sido posible la revisión de la totalidad de los ejem- plares publicados en nuestro período de estudio, dado el amplio volumen de la colección. Por esa ra- zón, se ha llevado a cabo una revisión de algunos años completos y meses, seleccionados por fechas relacionadas a algún suceso o hecho de interés para nuestra investigación, según informaciones previas2. 178 noticias se relacionaron con el tema de estudio. CAMPAÑAS DE VACUNACIÓN CONTRA LA VIRUELA En España, la vacunación antivariólica se inició en los albores del siglo XIX (Santamaría, 1990), pero la precaria estructura sanitaria y la carencia de un marco legislativo e institucional dio paso a una etapa de regresión que dificultó su difusión, por lo que las epi- demias de viruela siguieron produciéndose (Campos Marín, 2004). En 1860 la viruela fue incluida entre las enfermedades de Declaración Obligatoria y en 1871, una Real Orden creó el Instituto Nacional de la Vacuna3. En 1903 se implantó la vacunación obliga- toria, desapareciendo la enfermedad en 1929, para reemerger posteriormente (Navarro García, 2002). La Ley de 25 de noviembre de 1944 de Bases de Sanidad Nacional confirmó la obligatoriedad de la vacunación4, permitiendo que la viruela dejara de ser endémica a partir de 1948. En los años 50, la mayor parte de las noticias rela- cionadas con las campañas de vacunación contra esta enfermedad, se refieren a lugares y horarios para la vacunación, haciendo de la prensa un medio de pro- moción de esta práctica preventiva. Como ejemplo “La vacunación antivariólica en Madrid. Los servicios NOELIA M. MARTÍN ESPINOSA, MARÍA VICTORIA CABALLERO MARTÍNEZ Y LOURDES MARIÑO GUTIÉRREZ 4 Asclepio. 72(1), enero-junio 2020, p296. ISSN-L: 0210-4466, https://doi.org/10.3989/asclepio.2020.05 sanitarios del Ayuntamiento están en condiciones de vacunar a toda la población de Madrid contra la vi- ruela, para lo que cuenta con la dosis de vacuna su- ficiente…” a la vez que se destacaba que “…aunque si es recomendable (la vacunación), por la constante afluencia de personas que llegan de lugares donde es endémico el mal”, haciéndose eco la prensa, del brote producido en la Bretaña francesa que ponía en riesgo a los no vacunados y que obligó a establecer controles internacionales a todos los viajeros y bu- ques procedentes de Francia5. De hecho, el Director General de Sanidad, Dr. Palanca, compareció ante los medios de comunicación para informar sobre la “au- sencia total” de casos en España, la disponibilidad de “equipos de médicos, practicantes y enfermeras para llevar a cabo una rápida y eficaz intervención” y la conveniencia de la inmunización periódica. Palanca concluía afirmando que “el estado sanitario del país no puede ser más satisfactorio6. No obstante, la alar- ma y la desconfianza de la población se prolongó durante meses, pues en el mes de abril se seguía desmintiendo en la prensa la aparición de casos de viruela, esta vez en Barcelona7. En 1958, la OMS aprobó un Plan para conseguir la erradicación de la viruela en el mundo, estableciendo la pauta para la producción, conservación y distribu- ción de su vacuna, así como las pruebas para com- probar su efectividad, aspectos que quedaron reco- gidos en un informe técnico del Grupo de Estudio de la OMS de 19598. España sufrió el último brote epidémico de viruela, ocurrido en Madrid, entre el 14 de febrero y el 5 de marzo de 1961, a partir de dos casos importados de la India, que ocasionaron veinte casos de viruela (Ma- riño y Báguena, 2016). Esta noticia se recogió en los diarios nacionales, tratando de minimizar la alarma, a la vez que destacaban la participación ciudadana en la campaña de vacunación gratuita decretada ante el brote9. Una visita a Barcelona de García Orcoyen sirvió para que afirmara que su origen era un “hecho accidental… facilitado… por los rápidos transportes actuales”, destacando la correcta actuación sanitaria, ya que los casos se habían “aislado totalmente en el Hospital del Rey y realizado todas las técnicas más completas de determinación de contactos y aislamiento”10. Posiblemente, este incidente generó bastante alarma social, apareciendo diversas noticias que insistían en la correcta actuación sanitaria adop- tada, tanto con los enfermos, como con las medidas preventivas establecidas, concluyendo que las condi- ciones sanitarias de España eran excelentes, y justi- ficando, así, la política sanitaria del régimen11. En 1962, España declaró a la OMS haber erradicado, por fin, la viruela. No obstante, debido a una financiación insuficiente para la producción local de la vacuna, se requirió de la ayuda económica del Comité de la Re- gión Europea de la OMS (programa España 25). La necesidad de producir cantidad suficiente de vacuna también estuvo influida por la aparición de algunos brotes en otros países de Europa, como Suiza, Ale- mania y Gran Bretaña y por la obligación de vacunar contra la viruela a todos los viajeros procedentes de dichos países12. En 1964 se publicó el Primer informe del Comité de Expertos de la OMS en viruela13 y la lucha inter- nacional contra la enfermedad también se reflejó en la prensa española. A partir de 1965, aparecieron varias noticias que trataban sobre la erradicación de la viruela a nivel mundial, destacando el liderazgo de la OMS, que usó esta enfermedad como lema del Día Mundial de la Salud en diversas ocasiones: en 1965, “La viruela, amenaza constante”14, en 1975, “Viruela, imposible retroceder”15. Asimismo, la prensa mostra- ba estadísticas sobre la incidencia de la enfermedad en Europa y España, ya que, aunque ésta era muy baja, se insistía en la necesidad de controlar la enfer- medad en todos los lugares del mundo. En 1972, el director de la sección de Medicina de La Vanguardia celebraba el éxito en la lucha contra la enfermedad en el mundo gracias a la lucha liderada por la OMS16, al igual que destacaba en diversos ar- tículos la importancia de mantener la guardia sobre la enfermedad hasta su completa erradicación17. A partir de 1975, hallamos noticias anunciando la inmi- nente erradicación global de la enfermedad18. En el Día Mundial de la Salud de 1976, la OMS recordaba que la erradicación de la viruela estaba muy próxima, aunque enfatizaba sobre la lucha contra otras enfer- medades infecciosas aún presentes: poliomielitis, rubeola, parotiditis, sarampión, meningitis, e insistía en la necesidad de realizar campañas de vacunación eficaces, contando con medios económicos suficien- tes para promoverlas, facilitando la participación de la población, ya que, en ocasiones, la ignorancia o el temor a la inmunización suponían rechazar vacuna- ciones consideradas de alta eficacia19. A partir de 1977, diversos diarios publicaron la no declaración de nuevos casos de viruela en el mundo, aunque la OMS estableció un periodo de dos años para proclamar su erradicación oficial20. CAMPAÑAS DE VACUNACIÓN CONTRA LAS ENFERMEDADES VÍRICAS EN ESPAÑA DURANTE EL SIGLO XX: UNA VISIÓN DESDE LA PRENSA (1951-1986) Asclepio. 72(1), enero-junio 2020, p296. ISSN-L: 0210-4466, https://doi.org/10.3989/asclepio.2020.05 5 Aunque su erradicación mundial se declaró oficial- mente en diciembre de 1979, por parte de un Comité científico independiente, y fue ratificada en la 33ª Asamblea Mundial de la Salud de la OMS del 8 de mayo de 198021, España mantuvo la obligatoriedad de la vacunación antivariólica hasta 1982. CAMPAÑAS DE VACUNACIÓN CONTRA LA RABIA La Declaración Obligatoria de la rabia en España se estableció en 1863. El Instituto Nacional de Higiene contó desde su fundación en 1899, con un Servicio de Rabia en el que se comenzó a elaborar la vacuna (Báguena y Mariño, 2017). En 1952, la Ley de 20 de diciembre sobre Epizootias hizo obligatoria la decla- ración de las enfermedades de los animales que cons- tituían zoonosis peligrosas para la población humana, estableciendo su registro, matrícula y la vacunación antirrábica de los perros en los Ayuntamientos, y creando las Juntas provinciales para luchar contra la rabia, aspectos desarrollados posteriormente en el Decreto de 4 de febrero de 195522. La Primera Asam- blea Mundial de la Salud de la OMS ya consideró la lucha contra la rabia como una prioridad en materia de Salud Pública. El programa inicial de la OMS de asistencia y colaboración científico-técnica con Espa- ña estableció un plan específico para la rabia, deno- minado España 1.3., que dio comienzo en 1952 (Bá- guena y Mariño, 2017). La segunda sesión del Comité de Expertos sobre la Rabia, celebrada en 1953, informó sobre el estudio realizado para lograr un suero hiperinmune estándar internacional23. En 1956, este comité estableció las técnicas de laboratorio que debían aplicarse a partir de entonces en su tercer informe técnico, publicado en 195724. La erradicación de la rabia en España se consiguió en 1959, tras la puesta en marcha de los programas de vacunación sistemática de los perros, aunque posteriormente se registraron algunos casos aislados de rabia animal (Navarro García, 2002). Durante el periodo de estudio, la prensa, esporá- dicamente, publicaba alguna noticia sobre la rabia, destacando la necesidad de vacunar a los perros, los plazos y lugares de vacunación, o bien realizando lla- mamientos por algún caso de agresiones a humanos con resultados fatales, que requerían capturar al ani- mal y vacunar a los contactos25. Así, se hizo eco de un caso de rabia humana en un niño de 9 años que falleció por la enfermedad en 1953 y de otro regis- trado en Málaga en el año 197526. En ocasiones, se destacaba el éxito de las campañas antirrábicas des- plegadas en diferentes localidades27, aunque también hubo alguna publicación referida a la carencia de vacuna, al corto plazo dedicado a las campañas o a las dificultades para participar en ellas28. Se publicó también algún artículo divulgativo29 que destacaba la importante labor de colaboración entre profesionales médicos y veterinarios en la “lucha integral” contra la enfermedad30 y de la necesaria coordinación entre países. Diversas noticias recogieron información refe- rida a brotes de esta enfermedad en algunos países europeos31, resaltándose la ausencia de casos en Es- paña, como modo de ensalzar la efectividad de las medidas preventivas llevadas a cabo32. En 1973, el diario ABC se hizo eco del anuncio por parte de la OMS de una nueva vacuna más eficaz, que simplifi- caba la inmunización contra la enfermedad33. A partir de 1976, se publicaron algunas noticias sobre la per- sistencia de una epidemia de rabia selvática en diver- sos países del norte de Europa, que avanzaba hacia el sur, según se refería,“a una velocidad de 40 km por año y a más velocidad aún en las zonas boscosas” y que podría alcanzar España, obligando a las autori- dades a desplegar un plan de vigilancia especial en la zona pirenaica a través de un mayor control sobre las importaciones de animales de compañía proce- dentes de los países infectados34. La preocupación por esta circunstancia llevó a la promulgación de una Orden del Ministerio de Gobernación, estableciendo medidas especiales para el control de los animales domésticos, especialmente de los animales vagabun- dos en las ciudades35. A pesar de esta evolución favorable, en 1985, tras casi 20 años sin casos de enfermedad, se recogió la noticia de un brote de rabia canina que afectó a tres animales en Melilla, lo que obligó a reforzar las cam- pañas de vacunación antirrábica, y llevó a prohibir la entrada o salida de perros y gatos de la ciudad36. La prensa solía destacar que se trataba de casos impor- tados37, pero lo cierto es que la zoonosis había pre- sentado cierta incidencia ocasional a lo largo del periodo. CAMPAÑAS DE VACUNACIÓN CONTRA LA GRIPE Los principales esfuerzos para el desarrollo de una vacuna contra la gripe se realizaron tras la pandemia de 1918, aunque la prevención de esta enfermedad mediante una vacuna ha sido problemática, debido NOELIA M. MARTÍN ESPINOSA, MARÍA VICTORIA CABALLERO MARTÍNEZ Y LOURDES MARIÑO GUTIÉRREZ 6 Asclepio. 72(1), enero-junio 2020, p296. ISSN-L: 0210-4466, https://doi.org/10.3989/asclepio.2020.05 a la importante capacidad de cambio antigénico de las cepas virales (Théodorides, 1991). La OMS, desde su creación, tuvo en cuenta el grave problema de salud pública que representaba la gripe y, ya en 1947, reconoció la necesidad de la colabora- ción internacional en la lucha contra la enfermedad, planteando su primer Programa Mundial para la Gri- pe. En 1948 creó el primer Centro de Investigación de la Gripe (WIC) en Londres, con la función de re- coger y difundir toda la información disponible sobre la enfermedad, además de coordinar y formar al personal de laboratorio para el estudio del virus, en colaboración con varios laboratorios regionales dis- tribuidos por todo el mundo (Payne, 1953). En 1951, la OMS nombró un primer Comité de Expertos en Gripe, cuya primera sesión tuvo lugar en septiembre de 195238. La gripe fue una enfermedad de Declaración Obli- gatoria en nuestro país desde 1904 y hubo diversas experiencias en relación con su profilaxis (Porras Ga- llo, 2008). Las noticias publicadas sobre esta enfermedad fue- ron muy numerosas durante la pandemia de gripe asiática de 1957, apareciendo varios artículos escritos por médicos o especialistas en virología, en los que se describía el tipo de virus, la forma de contagio, la efectividad de la vacunación y el tiempo necesario para que esta mostrara su efecto profiláctico, así como otros aspectos que insistían en la rapidez de expansión de esta enfermedad por el mundo y en su benignidad39, siempre tratando de destacar el nivel científico de España para afrontar la epidemia, al dis- poner de suficiente reserva vacunal para combatirla40. Con frecuencia se recurrió a escritos realizados por científicos, al ser mejores conocedores de la enfer- medad y, de este modo, dar mayor verosimilitud a las recomendaciones e información que se propor- cionaba. Este tipo de noticias, avaladas por expertos o profesionales sanitarios, parecían dar respuesta al alto grado de alarma social que la citada pandemia provocó entre la población41. De hecho, en uno de estos reportajes, se manifestaba que “el miedo a la gripe asiática es más peligroso que la enfermedad misma”, destacando que un comunicado de la OMS declaraba la gripe asiática “como de las más benig- nas”, dada su baja mortalidad en población general”42. El 5 de octubre se publicó en la prensa una nota de la Dirección General de Sanidad en la que se anun- ciaba la epidemia de gripe asiática en el país, que comenzaba a extenderse a partir “de las vías fronte- rizas y de los puertos de mayor tráfico”. Aun así, se insistía en un número “no muy elevado” de afectados y en su benignidad, describiendo una situación sani- taria “francamente buena” y resaltando que “los es- pañoles pueden tener la seguridad de que frente a la epidemia gripal dispondrán de los recursos que la ciencia aconseja”43. En 1960 apareció la noticia sobre una nueva vacuna de gripe estacional desarrollada por científicos britá- nicos del Centro de Investigación sobre la Gripe de Londres. En la misma página otra noticia informaba de la gravedad y extensión de la gripe estacional en Francia, Austria y Alemania, sin hacer alusión alguna, tampoco en esta ocasión, a la situación en España44. En febrero de ese año la prensa ya hace alusión di- recta a “La Pandemia gripal en España”. En un artículo de carácter divulgador y científico, el autor refiere que la gripe “aqueja a casi todas las poblaciones de Europa” y respecto a la vacunación se informaba que “Los virólogos se admiran de la prodigiosa facultad de mutación del virus de la gripe y de su transforma- ción para poder burlar el ataque de los anticuerpos”, reflejando así una cierta ambivalencia, al cuestionar la eficacia de la vacuna, aspecto este siempre contro- vertido debido a la mutabilidad estacional de los vi- rus45. En años posteriores, encontramos noticias que recogen esta misma temática46. En 1967, en el marco del organismo sanitario in- ternacional, se formulan los requerimientos para la elaboración de la vacuna inactivada contra la gripe, que fueron publicados como anexo al 20º informe técnico del Comité de Expertos en Estandarización Biológica de la OMS47. Y en diciembre de ese año detectamos una pequeña noticia sobre “Una posible epidemia de gripe asiática en Nueva York”48, que du- rante 1968 y en los años posteriores dió lugar a nu- merosas noticias de prensa. En enero de 1968, las autoridades sanitarias espa- ñolas, ante las noticias sobre “los casos de gripe ac- tuales… en otros países europeos y especialmente en Inglaterra” vuelven a lanzar una nota de prensa, ad- virtiendo que “No existe motivo de alarma”, anun- ciando así que ya se habían tomado las medidas necesarias para que el Centro Nacional de Virología produjera la vacuna antigripal necesaria por “si llega- ra el momento de que fuera aconsejable una vacu- nación de amplios sectores de la población”49. CAMPAÑAS DE VACUNACIÓN CONTRA LAS ENFERMEDADES VÍRICAS EN ESPAÑA DURANTE EL SIGLO XX: UNA VISIÓN DESDE LA PRENSA (1951-1986) Asclepio. 72(1), enero-junio 2020, p296. ISSN-L: 0210-4466, https://doi.org/10.3989/asclepio.2020.05 7 En 1978, la prensa publicó la recomendación de la OMS en torno al uso, por primera vez, de una vacuna trivalente para la siguiente temporada, que conten- dría diferentes cepas del virus50. Encontramos enton- ces noticias divulgativas a favor del uso de la vacuna como medio preventivo de la enfermedad, basadas en que eran vacunas gripales polivalentes. Se infor- maba que el sistema de vigilancia epidemiológica mundial de la OMS detectaba los cambios y mutacio- nes de los virus, lo que contribuía a hacer una vacuna acorde con las cepas circulantes, generalmente efec- tiva, aunque se reconocía que, en ocasiones, el virus podía sufrir una modificación no prevista51. Igualmen- te se hacía referencia a que el uso de la vacunación solo debía aplicarse a pacientes de riesgo: adultos y niños con enfermedades crónicas, mayores de 75 años y personal médico y sanitario, evitando la vacu- nación masiva de niños y adultos sanos, destacándo- se, en todas ellas, que las recomendaciones sobre la vacunación antigripal estaban avaladas por la OMS52. Este tipo de noticias solían publicarse en los meses de otoño-invierno, época de aparición de la enferme- dad, y en ellas se aprecia un cierto carácter científico, describiendo las medidas preventivas, los síntomas y el tratamiento para su alivio53, con el aparente obje- tivo de promover la educación sanitaria de la pobla- ción sobre este tipo de enfermedades comunes. Del mismo modo, se reflejaba la distribución de vacunas antigripales y su disponibilidad en farmacias, así como los avances en su investigación54. Finalmente, cabe destacar que el uso de la vacuna en España, como en muchos otros países del mundo, solo ha sido aplicada a determinados grupos de ries- go, por lo que se ha mantenido su morbilidad, si bien se ha conseguido disminuir ostensiblemente la mor- talidad causada por ella (Navarro García, 2002). CAMPAÑAS DE VACUNACIÓN CONTRA LA POLIOMIELITIS En España, la poliomielitis se había presentado de manera esporádica, surgiendo como epidémica, como en otros países de Europa y del mundo, a finales del siglo XIX. Posteriormente, se registraron diversos bro- tes de la enfermedad en 1916, 1930, 1932 y 1942. El cambio en el patrón endemoepidémico que empezó a mostrar la enfermedad en todo el mundo a lo largo de este siglo planteó la exigencia de dar una respues- ta eficaz por parte de la comunidad científica inter- nacional, de manera que, en 1948, la I Asamblea General de la OMS incorporó la poliomielitis en su agenda55 y poco después, en 1949, se creó la Oficina Regional Europea de la OMS, que asumió e inició el Programa de Polio de dicha Oficina Regional en 1953. Hasta el desarrollo de la primera vacuna segura en 1955, por parte de Jonas Salk, el tratamiento de la enfermedad se basó en los cuidados del paciente (Théodorides, 1991), pero, progresivamente, fueron poniéndose en marcha las primeras campañas de vacunación masiva. La prensa española fue prolífica en noticias sobre la poliomielitis desde los comienzos de la década de los cincuenta. Especialmente extenso en noticias fue el año 1955, cuando se publicaron los resultados del gran ensayo de la vacuna Salk en los EE. UU., al ser considerado el primer medio eficaz para prevenir la enfermedad, dando lugar a diversos titulares triunfa- listas como “Absoluta eficacia de la vacuna contra la poliomielitis”, “otro bastión que cede. La poliomielitis” o “La parálisis infantil ha sido vencida”56. También se difundió ampliamente la preocupación por el incidente Cutter en Estados Unidos57. Este he- cho sirvió de justificación a las autoridades sanitarias españolas para no implantar en ese momento un programa de vacunación antipolio, basándose en la falta de seguridad de la vacuna58. Poco después se recogería el esfuerzo realizado para investigar el pro- blema y mejorar la seguridad de la “nueva” vacuna Salk59 y el anuncio de haberse reiniciado las inmuni- zaciones en los EE. UU., a pesar de algunas resisten- cias por parte de la población ante el grave incidente (“El cincuenta por ciento del país se resiste a ser ino- culado con la vacuna Salk”)60. No obstante, también llegaron noticias de los buenos resultados de la va- cuna Salk en el control de la enfermedad61. Asimismo, se publicaron noticias sobre las vacunas vivas que, se afirmaba, iban a poder utilizarse con seguridad62, y acerca de las recomendaciones de la OMS promo- viendo la vacunación en masa contra la polio, por considerarla segura63. Asimismo, la prensa recogió la celebración en Ma- drid del V Simposium de la Asociación Europea contra la Poliomielitis, destacando que el representante es- pañol en ese foro había anunciado el inicio de la va- cunación contra la polio en España con vacuna tipo Salk64. Poco después, se publicaron las declaraciones del delegado de sanidad de Madrid, reconociendo que la escasez de recursos hacía imposible el abor- daje de una campaña masiva debido al alto coste y NOELIA M. MARTÍN ESPINOSA, MARÍA VICTORIA CABALLERO MARTÍNEZ Y LOURDES MARIÑO GUTIÉRREZ 8 Asclepio. 72(1), enero-junio 2020, p296. ISSN-L: 0210-4466, https://doi.org/10.3989/asclepio.2020.05 la escasez de recursos económicos para afrontarla65. La cuestión del alto coste económico que suponía la vacunación antipolio comenzó a divulgarse a partir de la celebración del VI Simposium de la AEP en Mu- nich en 195966. La vacuna Salk comenzó a utilizarse en nuestro país en 1957, aunque de modo muy restringido, pero la primera campaña de inmunización masiva fue la rea- lizada en 1963 y 1964, con vacuna oral Sabin (Rodrí- guez Sánchez y Seco Calvo, 2009). En esta primera campaña una de las estrategias de difusión utilizadas fue la de comunicar a los medios, entre ellos la prensa escrita, las noticias que surgían en torno a dicha cam- paña, en su comienzo y durante el desarrollo de sus fases, de modo que, tras su realización, los diarios nacionales se hicieron eco de tales acontecimientos67, destacando los éxitos en el desarrollo de la campaña piloto e instando a los padres para que se responsa- bilizaran y participaran en ella “por el bien de sus hijos”68. También mencionaron lo relativo a la cam- paña del año siguiente, resaltando los buenos resul- tados obtenidos el año anterior69, especificando que la primera fase se llevaría a cabo en la primavera de 196570. Tras esta primera campaña, que abarcó a los me- nores de 7 años, la incidencia de la enfermedad des- cendió drásticamente, aunque el número de casos volvió a elevarse a partir de 1965. La vacunación contra la polio en España fue voluntaria y gratuita, aunque no siempre se siguieron estrictamente las recomendaciones de la OMS y de la Asociación Eu- ropea contra la Poliomielitis en su aplicación. Y aunque, efectivamente, los resultados de las cam- pañas fueron buenos, y la morbilidad, a partir de esa primera campaña, disminuyó de manera importante, la información disponible en la prensa se hizo pro- gresivamente más escasa, centrándose sobre todo en los brotes que ocasionalmente se registraban en zo- nas periféricas, más o menos marginales, de las gran- des ciudades, como los registrados en Vallecas y Or- casitas en 196771. En 1975 las campañas de inmunización fueron sus- tituidas por un calendario de vacunación infantil que conllevó el control efectivo de la enfermedad en los primeros ochenta, registrándose el último caso de poliomielitis autóctona en 1989 (Porras Gallo, y Bá- guena, 2013; Caballero Martínez y Porras Gallo, 2016). CAMPAÑAS DE VACUNACIÓN CONTRA LAS ENFERMEDADES INFECCIOSAS INFANTILES (SARAMPIÓN, PAROTIDITIS, RUBEOLA) El sarampión es una enfermedad de presentación epidémica, muy contagiosa y que se transmite por vía aérea y/o por contacto con las secreciones de los pacientes afectados (Domínguez García y Borrás Ló- pez, 2008), siendo la vacunación sistemática la prin- cipal y fundamental estrategia de salud pública en la lucha contra la enfermedad72. La rubéola es una infección vírica, por lo general leve, que afecta principalmente a niños y adultos jó- venes. Su importancia deviene del hecho de que la infección por rubéola en las mujeres embarazadas puede causar la muerte del feto o defectos congéni- tos en la forma de síndrome de rubéola congénita (SRC)73. En 1977, la vacuna contra la rubéola fue in- troducida en nuestro país para ser administrada a las niñas a los 11 años de edad (Nájera, et al, 1973), siguiendo las primeras recomendaciones de la OMS74. En 1981 se incluyó la vacuna combinada, triple vírica (sarampión, parotiditis y rubéola) en el calendario vacunal para ser administrada a los 15 meses de edad, aunque se continuó vacunando contra la rubéo- la durante unos años más a la cohorte de niñas de 11 años (Pachón del Amo, 2004). La parotiditis es una enfermedad viral humana que afecta principalmente a niños adolescentes y adultos jóvenes. La primera vacuna contra la parotiditis se descubrió en 1963, siendo autorizada por primera vez en los EE. UU. en 196775. En España la vacunación contra la parotiditis se introdujo en 1981 con la va- cuna combinada triple vírica, en una sola dosis, ad- ministrada a los 15 meses de edad. Hasta finales de los años 60, la prensa no recogió noticias relacionadas con la vacunación contra este tipo de enfermedades infecciosas, ya que no se ha- bían instaurado aún los programas de vacunación para combatirlas. Tangencialmente, aparecen algunas noticias referidas a los estudios llevados a cabo por los servicios de virología para tratar de identificar y aislar los virus que provocaban estas enfermedades76. En España la primera campaña piloto de vacunación contra el sarampión se realizó en 1968; fue llevada a cabo en once provincias españolas, y se vacunó a los niños de 9 a 24 meses con una vacuna antisarampión, que contenía la cepa Beckenham 31. La vacuna pro- CAMPAÑAS DE VACUNACIÓN CONTRA LAS ENFERMEDADES VÍRICAS EN ESPAÑA DURANTE EL SIGLO XX: UNA VISIÓN DESDE LA PRENSA (1951-1986) Asclepio. 72(1), enero-junio 2020, p296. ISSN-L: 0210-4466, https://doi.org/10.3989/asclepio.2020.05 9 vocó reacciones secundarias de moderada intensidad, por lo que en 1970 fue retirada (Gimeno de Sande, et al, 1972). Esta campaña se mencionó en prensa a principios de junio del 68. Se inició en Madrid y estuvo abierta a todo el vecindario de la ciudad interesado en vacunar a sus hijos para prevenir la enfermedad. La administración de la vacuna se realizaba en los centros de higiene infantil dependientes de la Jefatura provincial de sanidad o en dicha jefatura77. Se informó que el día 1 de octubre de ese mismo año daría co- mienzo una campaña de vacunación contra la difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis y sarampión publicita- da a través de la prensa de la capital78. Sin embargo, sorprende que no se den más de detalles de la cam- paña piloto nacional, realizada en 11 provincias, en la que se vacunó a 10.000 niños de 9-24 meses de edad. Tan solo encontramos una referencia a este hecho en una noticia publicada en enero de 1969, en la que se evidencia un error pues menciona que la campaña se llevó a cabo en 14 provincias79. En 1970 cabe destacar algunas noticias en las que profesionales médicos insistían sobre la importancia de la vacunación en enfermedades infecciosas, como el sarampión y la rubeola, si bien por entonces, estas vacunas no estaban aún disponibles en España80. En 1971 llegan las primeras noticias sobre las prue- bas norteamericanas de una vacuna combinada, con- tra el sarampión y la parotiditis81, y España se plantea, ya en 1972, reintroducir la vacuna contra el saram- pión (Báguena, MJ, Mariño, L., 2017). En 1973 ya se habían puesto en marcha las campa- ñas de vacunación infantil contra la difteria, tétanos, tosferina y poliomielitis82, antes de que la 27ª Asam- blea Mundial de la Salud de la OMS, celebrada en mayo de 1974, decidiera implantar a nivel global el Programa Ampliado de Inmunización (PAI), recomen- dando a los gobiernos el uso de vacunas para luchar contra seis enfermedades muy prevalentes en la in- fancia: tuberculosis (BCG), difteria, tétanos, tos ferina (DTP), poliomielitis y sarampión. Siguiendo estos cri- terios de la OMS, España decidió implantar lo que sería su primer calendario de vacunación infantil en 1975, que inicialmente no incluía la vacuna del saram- pión, aunque la Dirección General de Sanidad comen- zó a mediados de ese año a ofrecer las vacunas del sarampión y la rubéola, tanto a los padres como a los centros educativos, para inmunizar a los niños en edad escolar con una nota de prensa que refería “Los di- rectores y médicos de grupos escolares, guarderías y otros centros que alberguen grupos de niños pueden solicitar la presencia de los equipos de vacunación que precisen”83. En ocasiones la prensa divulgaba consejos en artículos firmados por médicos colaboradores, que apelaban a que “Los padres deben conocer perfecta- mente el calendario de vacunaciones” preguntándose “¿Por qué nuestros niños no se vacunan de saram- pión? solamente por desconocimiento”84, por lo que de alguna manera se culpabilizaba a los padres del problema, aunque en otras ocasiones se admitía que no siempre la disponibilidad de las vacunas era ade- cuada85. En 1977 se modificó el calendario vacunal, incluyendo la vacuna del sarampión, para ser admi- nistrada a los 9 meses de edad. Este año también aparecieron en varias ocasiones noticias relativas a la Organización Mundial de la Sa- lud y a la importancia que esta institución internacio- nal otorgaba a las campañas de vacunación infantil para prevenir o erradicar enfermedades infecciosas asociadas a la infancia, que aún causaban una mor- talidad elevada, sobre todo, en las zonas del mundo más empobrecidas. En torno al Día Mundial de la Salud, promovido por la OMS y celebrado el 7 de abril, el diario ABC recogió su lema para ese año “Pro- teja a sus hijos vacunándolos”. La pauta propuesta por la OMS para la inmunización primaria de los niños pequeños era la de administrar la vacuna del saram- pión a los 12 meses de edad, seguida de la de la parotiditis, y la de la rubeola86. La OMS recomendó a los Estados miembros la im- plantación de campañas de vacunación a largo plazo y se brindaba a prestar soporte técnico en la planifi- cación y en la formación de personal87. En este marco de interés internacional en el tema de la prevención de enfermedades transmisibles de la infancia, la pren- sa recogió también la iniciativa de la Comunidad Eu- ropea para colaborar en las campañas de vacunación infantil a nivel mundial en países pobres88. Como ocurre con otras enfermedades de las estu- diadas, al terminar la dictadura franquista, se incre- mentaron las noticias en las que se resaltaba la ven- taja de las vacunas de virus vivos atenuados, promoviendo la vacunación contra estas enfermeda- des. En su mayoría, estas noticias estaban firmadas por colaboradores médicos habituales de las seccio- nes específicas dedicadas a la Medicina y, a veces, por figuras médicas de reconocido prestigio89. Tam- bién se reflejó la organización de campañas vacunales en algunas épocas del año. En una de las noticias recogidas, se publicita la campaña de vacunación de primavera que tendría lugar en Madrid contra la po- NOELIA M. MARTÍN ESPINOSA, MARÍA VICTORIA CABALLERO MARTÍNEZ Y LOURDES MARIÑO GUTIÉRREZ 10 Asclepio. 72(1), enero-junio 2020, p296. ISSN-L: 0210-4466, https://doi.org/10.3989/asclepio.2020.05 liomielitis, difteria, tétanos, tosferina, sarampión y rubeola, organizada por la Dirección General de Salud Pública. Las vacunaciones se llevarían a cabo en la dirección de salud y centros dependientes, jefaturas locales de sanidad de los municipios de la provincia, centros de la Seguridad Social y Ayuntamiento, infor- mándose de que se trataba de un servicio gratuito para todos los niños90. En otras se destacaba que los niños vacunados no podían transmitir la infección a los contactos y que podían combinarse con otras vacunas del mismo tipo, como la de la rubeola y la parotiditis, aunque no se llevó a la práctica hasta la modificación del calendario vacunal en 198191. Asimismo, se insistía en la impor- tancia de las vacunaciones infantiles contra estas en- fermedades víricas92, destacando una noticia publica- da en 1984 sobre la vacuna triple vírica que, aun teniendo una alta eficacia comprobada, no se usaba en campañas de vacunación masivas, probablemente por su “alto coste económico”93. Así pues, el año 1981 fue clave en el proceso de prevención de las tres enfermedades estudiadas. Por un lado, se había modificado el listado de enferme- dades de declaración obligatoria, incorporando enfer- medades como el tétanos, la tosferina, la parotiditis y la rubeola94, dada su importancia epidemiológica, pues el anterior se había realizado en 1944. Por otro lado, en abril, se anunció un nuevo calendario vacu- nal, en el que se incluyó como novedad la vacuna contra la parotiditis y la rubeola a los 15 meses, junto a la del sarampión95. Posteriormente, una segunda dosis con vacuna triple vírica comenzó a administrar- se a todos los niños y niñas de 11 años, pero su in- corporación fue desigual entre Comunidades Autóno- mas, como consecuencia de la diversidad en el traspaso de competencias en Salud Pública entre los años 1979 y 1985, siendo Cataluña la primera en in- troducirla en 1988. CONCLUSIÓN Podemos decir que la prensa en el periodo de es- tudio no trató el tema de la vacunación de una ma- nera homogénea. En los años 50, la mayor parte de las noticias rela- cionadas con las campañas de vacunación contra la viruela fueron triviales, referidas a lugares y horarios de vacunación. La rabia sólo fue noticia cuando se producía algún brote epidémico. La poliomielitis tuvo mucha cobertura en prensa desde 1955, tras el des- cubrimiento de la vacuna Salk y la posterior preocu- pación por el incidente “Cutter”, asi como durante la primera campaña de vacunación española. En el caso de la gripe, las noticias fueron numerosas por las pandemias sufridas en esos años y la alarma social que provocaron. No obstante, en los años 50 y 60, las noticias estuvieron parcialmente sesgadas, debido al uso propagandístico que se hizo de la prensa. Las autoridades sanitarias, mediante notas de prensa o declaraciones públicas, intentaron mostrar un país con una buena situación sanitaria, dotada de suficien- tes recursos y adaptada a las recomendaciones inter- nacionales, minimizando el problema real que supo- nían estas enfermedades, cuyos brotes, como el de gripe asiática de 1957 o el de viruela de 1961, fueron silenciados o atribuidos a casos importados. En los años 70 y en el período democrático, se aprecia un cambio de enfoque: se multiplicaron las noticias sobre las recomendaciones de los organismos internacionales, como la OMS, acerca de la vacuna- ción como medio para prevenir otras enfermedades infecciosas, como el sarampión, la rubeola o la paro- tiditis, aparecen más noticias firmadas por profesio- nales sanitarios, ofreciendo información veraz sobre su importancia y gravedad, contribuyendo, así, a la divulgación educativa en torno a su control y preven- ción mediante la inmunización, como medida más eficaz contra dichas enfermedades. CAMPAÑAS DE VACUNACIÓN CONTRA LAS ENFERMEDADES VÍRICAS EN ESPAÑA DURANTE EL SIGLO XX: UNA VISIÓN DESDE LA PRENSA (1951-1986) Asclepio. 72(1), enero-junio 2020, p296. ISSN-L: 0210-4466, https://doi.org/10.3989/asclepio.2020.05 11 NOTAS 1 Este trabajo se ha realizado en el marco del proyecto de investigación del MINECO-Fondos FEDER (Ref. HAR2015-70688-C2-2P). 2 1951: mayo a septiembre; 1955: abril a junio; 1956: febre- ro; 1957: marzo, abril, septiembre a diciembre; 1958: ene- ro a marzo, septiembre y octubre; 1961: febrero a mayo; 1963: octubre a diciembre; 1965: febrero; 1967: mayo; 1968: mayo y junio; 1969: enero; 1981: Años 1981, 1984 a 1986 completos. 3 Regulado en la Real Orden de 24 de julio de 1871, Gazeta de Madrid. 4 Ley de 25 de noviembre de 1944 de Bases de Sanidad Nacional Base Cuarta. Lucha contra las enfermedades in- fecciosas, Gazeta de Madrid. 5 Diario La Vanguardia, 15-02-1955, p. 4; Diario La Vanguar- dia, 19-02-1955, p. 3.; Diario La Vanguardia, 26-02-1955, p. 3. 6 Diario La Vanguardia, 24-02-1955, p. 4. 7 Diario La Vanguardia, 6-04-1955, p. 18. 8 ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD. Serie de informes técnicos. Nª 180. Normas para las sustancias biológicas. 5. Normas para la Vacuna Antivariólica. Informe de un Grupo de Estudio, 1959. 9 Diario La Vanguardia, 21-02-1961, p. 6; Diario ABC, 22-2- 1961, p. 51; Diario YA, 3-3-1961, portada; Diario La Van- guardia, 7-03-1961, p. 9. 10 Diario La Vanguardia, 12-03-1961, p. 27. 11 Diario La Vanguardia, 21-03-1961, p. 6; Diario YA, 21-3- 1961, portada; Diario ABC, 21-3-1961, p. 51 12 Diario La Vanguardia, 17-01-1962, p. 6. 13 ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD. Serie de Informes Técnicos. Nº 283. Comité de Expertos de la OMS en Viruela. Primer Informe. OMS, Ginebra, 1964. 14 Diario ABC, 07-04-1965, p. 61-62. 15 Diario La Vanguardia, 5-04-1975, p. 5; Diario ABC, (Edición Andalucía), 08-04-1975, p. 108. 16 Diario La Vanguardia, 17-12-1972, p. 53. 17 Diario La Vanguardia, 20-02-1972, p. 51 (Una Victoria In- minente. Hacia la desaparición de la Viruela); Diario La Vanguardia, 23-04-1972, p. 53 (La vacuna despreciada). 18 Diario ABC, 29-11-1975, p. 52. 19 Diario ABC, 22-08-1976, p. 28. 20 Diario ABC, 08-07-1979, p. 50.; Diario La Vanguardia, 21- 11-1979, p. 44. 21 OMS. 33ª Asamblea Mundial de la Salud. Ginebra, 5-23 de mayo, 1980 (WHA 33/1980/REC/1_spa.pdf), p. 2. 22 Decreto de 4 de febrero de 1955, por el que se aprobó el Reglamento de Epizootias. 23 WHO EXPERT COMMITTEE ON RABIES, Second Report, WHO, Technical Report Series, 1954, nº 82. 24 WHO EXPERT COMMITTEE ON RABIES, Third Report, WHO, Technical Report Series, 1957, nº 121. 25 Diario YA, 2-6-1951; Diario ABC, 7-04-1953, p. 25; Diario ABC, 3-06-1954, p. 37; Diario YA, 2-4-1955, p. 9; Diario ABC (Sevilla), 16-05-1956, p. 37; Diario YA, 3-3-1957; ABC (Se- villa), 6-02-1958, p. 30; DiarioABC, 22-07-1960, p. 67; Dia- rio YA, 25-1-1981. 26 Diario ABC (Sevilla), 17-09-1975, p. 30 y 84; Diario ABC, 20-06-1976, p. 41; Diario ABC, 24-07-1976, p. 39 27 Diario ABC (Sevilla), 11-08-1965, p. 24; Diario ABC, 15-06- 1967, p. 71. 28 Diario ABC, 10-07-1965, p. 32 29 Diario ABC (Sevilla), 30-05-1972, p. 53; Diario ABC (Sevi- lla),19-09-1975, p. 7; Diario ABC (Sevilla) 07-11-1975, p. 79. 30 Diario ABC (Sevilla), 5-06-1965, p. 57-58. 31 Diario ABC, 14-07-1967; Diario ABC, 09-05-1970, p. 46; Diario ABC, 16-02-1973, p. 68; Diario ABC (Sevilla), 06-03- 1973, p. 79; Diario ABC, 05-10-1975, p. 81. 32 Diario ABC, 20-02-1970, p. 53; Diario ABC, 27-05-1972, p. 61. 33 Diario ABC, 23-08-1973, p. 31. 34 Diario ABC, 20-06-1976, p. 41; Diario YA, 11-4-1981, p. 36; Diario YA, 14-11-1985, p. 34. 35 Orden de 14 de junio de 1976 por la que se dictan normas sobre medidas higiénico-sanitarias en perros y gatos de convivencia humana y Orden por la que se modifican de- terminados artículos de la de 14 de junio de 1976 sobre medidas higiénico-sanitarias en perros y gatos de convi- vencia humana. 36 Diario YA, 26-01-1985, p. 28. 37 Diario ABC, 17-09-1975, p. 84; Diario ABC, 20-06-1976, p. 41-42; Diario ABC (Sevilla), 14-08-1984, p. 22; Diario ABC (Sevilla), 18-06-1985, p. 54. 38 WHO EXPERT COMMITTEE ON INFLUENZA. First Report. WHO, Technical Report Series, 1953, No. 64. 39 Diario ABC, 11-07-1957, p. 30 40 Diario ABC, (Sevilla), 22-10-1957, p. 26; Diario ABC, 20-11- 1957, p. 42. 41 Diario YA, 25-9-1957, portada; Diario YA, 28-9-1957, por- tada; Diario YA, 11-10-1957, p. 2; Diario ABC, 15-10-1957, p. 32. 42 Diario ABC, 26-06-1957, p. 40; Diario ABC (Sevilla), 28-09- 1957, p. 13; Diario YA, 25-09-1957, portada; Diario YA, 28- 09-1957, portada; Diario YA, 11-10-1957, p. 2; Diario ABC, 15-10-1957, p. 32. 43 Diario ABC, 05-10-1957, p. 33. 44 Diario ABC, 29-01-1960, p. 46. 45 Diario ABC, 04-02-1960, p. 19; Diario ABC (Sevilla), 05-02- 1960, p. 5. NOELIA M. MARTÍN ESPINOSA, MARÍA VICTORIA CABALLERO MARTÍNEZ Y LOURDES MARIÑO GUTIÉRREZ 12 Asclepio. 72(1), enero-junio 2020, p296. ISSN-L: 0210-4466, https://doi.org/10.3989/asclepio.2020.05 46 Diario ABC, 15-01-1976, p. 46; Diario ABC, 29-01-1981, p. 28; Diario YA, 26-10-1986, p. 37; Diario YA, 1-11-1986, p. 33. 47 WHO Expert Committee on Biological Standardization. Twentieth report. Geneva, World Health Organization, 1968, Annex 2 (WHO Technical Report Series, No. 384); ABC SEVILLA (Sevilla), 12-01-1968, p. 22. 48 ABC (Madrid), 21-12-1967, p. 63. 49 ABC SEVILLA (Sevilla), 12-01-1968, p. 22. 50 Diario ABC (Sevilla), 26-11-1978, p. 25. 51 Diario ABC (Sevilla), 09-01-1981, p. 28. 52 Diario ABC, 23-10-1977, p. 38; Diario ABC, 20-01-1979, p. 29; Diario ABC, 20-09-1981, p. 56; Diario ABC, 16-11-1986, p. 69; Diario YA, 5-09-1984, p. 28. 53 Diario ABC, 19-10-1980, p. 42 54 Diario YA, 2-04-1984, pp. 3-4; Diario YA, 24-09-1986, p. 35. 55 ORGANISATION MONDIALE DE LA SANTÉ. Interim Commis- sion of the World Health Organization. (Fifth session). First World Health Assembly. 7 July 1948, 12. 1. 7. 5.1 Acute Anterior Poliomyelitis (infantile Paralysis). Off. Rec. WHO, 10, page 14 56 Diario ABC, 31-03-1955, p. 31; Diario ABC (Sevilla), 31-03- 1955 p. 14; Diario ABC, 01-04-1955, p. 30 y 32; Diario ABC, 07-04-1955, p. 36; Diario ABC (Sevilla), 12-04-1955 p. 21; Diario ABC, 13-04-1955, p. 10; Diario ABC (Sevilla), 13-04- 1955 p. 15-17; Diario ABC, 15-04-1955, p. 39; Diario ABC (Sevilla), 15-04-1955, p. 28; Diario ABC, 19-04-1955, p. 55; Diario ABC, 20-04-1955, p. 34; Diario ABC (Sevilla), 24-04- 1955; Diario ABC, 24-04-1955, p. 49; Diario YA, 12-4-1955, portada; Diario YA, 13-4-1955, portada; Diario YA, 14-4- 1955, portada. 57 Diario ABC (Sevilla), 30-04-1955, p. 33; Diario ABC, 01-05- 1955, p. 34; Diario ABC, 04-05-1955, p. 37; Diario ABC, 05-05-1955, p. 38; Diario ABC, 07-05-1955, p. 21; Diario ABC, 08-05-1955, p. 49; Diario ABC, 11-05-1955, p. 23; Diario ABC, 12-05-1955, p. 41; Diario ABC, 20-05-1955, p. 39; Diario YA, 25-5-1955, portada; Diario YA, 26-5-1955, portada; Diario YA, 3-5-1955, p. 3; Diario YA, 4-5-1955, p. 9; Diario YA, 8-5-1955, portada; Diario YA, 12-5-1955, p. 2; Diario YA, 17-5-1955, p. 3; Diario YA, 20-5-1955, portada. 58 Diario ABC, 01-07-1955, p. 32. 59 Diario ABC, 20-05-1955, p. 39; Diario ABC (Sevilla), 22-05- 1955, p. 35; Diario ABC (Sevilla), 26-05-1955, p. 22; Diario ABC, 26-05-1955, p. 43; Diario ABC, 28-05-1955, p. 24; Diario ABC, 03-06-1955, p. 3; Diario ABC, 08-06-1955, p. 30; Diario YA, 1-5-1955, p. 8; Diario YA, 10-5-1955, p. 3. 60 Diario ABC, 24-08-1955, p. 18. 61 Diario ABC, 03-09-1955, p. 33; Diario ABC, 06-09-1955, p. 19; Diario ABC, 23-12-1955, p. 47. 62 Diario ABC, 08-01-1956, p. 30; Diario ABC, 10-10-1956, p. 20; Diario ABC (Sevilla), 02-01-1957, p. 18; Diario ABC, 26- 07-1957, p. 34; Diario ABC, 06-11-1957, p. 27; Diario ABC, 20-11-1957, p. 62. 63 Diario ABC, 22-02-1956, p. 38. 64 Diario ABC, 30-09-1958, p. ; Diario La Vanguardia, 30-09- 1958, p. 14; Diario YA, 1-10-1958, p. 13. 65 Diario ABC, 1-11-1958, p. 44. 66 Diario ABC, 12-09-1959, p. 23; Diario La Vanguardia, 12- 09-1959, p. 11; Diario La Vanguardia, 20-09-1959, p. 11; Diario YA, 31-10-1959, p. 12. 67 Diario ABC, 19-11-1963, p. 67; Diario La Vanguardia, 19- 11-1963, p. 23; Diario ABC, 12-03-1964, p. 69; Diario YA, 15-11-1963, p. 12; Diario YA, 19-11-1963, p. 11. 68 Diario ABC, 20-11-1963, p. 70 69 Diario ABC, 18-02-1965, p. 53. 70 Diario ABC, 18-02-1965, p. 45; Diario YA, 18-2-1965, por- tada y p. 12. 71 Diario ABC, 13-05-1967, p. 90. 72 ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD. Sarampión. Nota descriptiva. Marzo de 2016. Disponible en: http://www. who.int/mediacentre/factsheets/fs286/es/. 73 ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD. Rubéola. Nota descriptiva, marzo de 2016. Disponible en: http://www. who.int/mediacentre/factsheets/fs367/es/. 74 WHO. Rubella vaccines. WHO position paper. Weekly Epi- demiological Record, N. 20, 2000. 75 The History of the vaccines. An educational resource by the College of Physicians of Philadelphia. Disponible en: http://www.historyofvaccines.org/themes/historyofvacci- nes/images/hov_text.png. 76 Diario ABC, 15-05-1956, p. 69. 77 Diario ABC, 08-06-1968, p. 94; Diario YA, 9-6-1968, p. 10. 78 Diario ABC, 05-10-1968, p. 93. 79 Diario ABC, 03-01-1969, p. 50; Diario La Vanguardia, 4-01- 1969, p. 9. 80 Diario ABC, 02-08-1970, p. 134; Diario ABC, 24-10-1970, p. 51. 81 Diario ABC, 05-10-1971, p. 59. 82 Diario ABC, 09-10-1973, p. 53. 83 Diario ABC, 23-02-1975, p. 28. 84 Diario ABC, 01-04-1976, p. 50. 85 Diario ABC, 15-08-1976, p. 33. 86 Diario ABC, 07-04-1977, p. 26. 87 Diario ABC, 21-05-1977, p. 49; Diario La Vanguardia, 29- 05-1977, p. 53. 88 Diario ABC, 14-08-1977, p. 27. 89 Diario ABC, 05-06-1977, p. 59; Revista Blanco y Negro (Ma- drid), 29-06-1977, p. 81; Revista Blanco y Negro (Madrid), 27-07-1977, p. 69; Revista Blanco y Negro (Madrid), 3-08- 1977, p. 69; Diario ABC, 20-11-1977, p. 55; Diario ABC, 22-10-1978, p. 45; Diario ABC, 5-11-1978, p. 46; Diario ABC, 20-01-1979, p. 37; Diario ABC (Sevilla), 25-11-1979, p. 38; Diario ABC, 23-12-1979, p. 45; Diario ABC, 03-10- 1982, p. 55; Diario ABC, 26-02-1984, p. 50; Diario ABC CAMPAÑAS DE VACUNACIÓN CONTRA LAS ENFERMEDADES VÍRICAS EN ESPAÑA DURANTE EL SIGLO XX: UNA VISIÓN DESDE LA PRENSA (1951-1986) Asclepio. 72(1), enero-junio 2020, p296. ISSN-L: 0210-4466, https://doi.org/10.3989/asclepio.2020.05 13 (Sevilla), 08-07-1984, pp. 49-50; Diario ABC, 19-05-1985, p. 59. 90 Diario ABC, 14-04-1981, p. 36; Diario ABC (Sevilla), 06-05- 1981, p. 42. 91 Diario ABC (Sevilla), 02-04-1981, p. 26; Diario ABC (Sevilla), 06-05-1981, p. 30. 92 Diario ABC, 03-10-1982, p. 55. 93 Diario ABC, 26-02-1984, p. 50. 94 Diario ABC (Sevilla), 01-03-1981, p. 28. 95 Diario ABC, 02-04-1981, p. 26. BIBLIOGRAFÍA Báguena Cervellera, Mª José; Mariño Gutiérrez, Lourdes (2017), “La participación española en los programas de la OMS para el control de la rabia (1952-1975)”. En: Zarzoso, Alfons; Arrizabalaga, Jon (eds.), Al servicio de la salud humana: La historia de la medicina ante los retos del siglo XXI, SEHM, pp. 117-122. Ballester Añón, Rosa (2016), “España y la Organización Mundial de la Salud en el contexto de la Salud Pública Internacional (1948-1975)”. Discurso de recepción de la académica electa. Valencia, Real Academia de Medicina de la Comunidad Valenciana. Caballero Martínez, Mª Victoria, Porras Gallo, Mª Isabel (2016), “El problema de la poliomielitis entre 1955 Y 1975. Los casos de España, Francia, Bélgica, Portugal y Reino Unido”. En: Porras Gallo, Mª Isabel; Báguena Cervellera, MªJosé; Ayarzagüena Sanz, Mariano; Martín Espinosa, Noelia Mª (coords.), La Erradicación y el Control de las enfermedades infecciosas, Madrid, Libros La Catarata, pp. 208- 232. Campos Marín, Ricardo (2004), “La vacunación antivariólica en España durante el siglo XIX”. Asclepio, 55, pp. 3-6. Duro Torrijos, José Luis (2014), Los inicios de la lucha contra la viruela en España. Técnica e ideología durante la transi- ción de la inoculación a la vacuna. Alicante, Universidad de Alicante, Tesis doctoral. Duro Torrijos, José Luis, Tuells Hernández, José (2015), “La gripe española según el diario “España Médica” (1918-1919)”, Vacunas, 16(2), pp. 81-86. Gimeno de Sande, Alfredo; Nájera Morrondo, Rafael; Nájera Morrondo, Enrique; Ortiz Berrocal, A; Pérez Gallardo, Flo- rencio (1972), “Resultados de la campaña de vacunación antisarampionosa de 1968”, Revista de Sanidad e Higiene Pública, 46, pp. 805-22. Mariño Gutiérrez, Lourdes; Báguena Cervellera, Mª José (2016), “La epidemia de viruela de 1961 del Hospital del Rey: ¿una amenaza para la salud pública y un descrédito para el ré- gimen?” Comunicación presentada en el XI Congreso de la Asociación de Demografía Histórica, Cádiz 2016. Marset Campos, Pedro; Sáez Gómez, José Miguel; Martínez Navarro, Fernando (1995), “La Salud Pública durante el fran- quismo”, Dynamis, 15, pp. 211-250. Martínez Martínez, Pedro Javier (2016), Noticias sobre vacunas en prensa española: cobertiura y análisis de contenidos (1955-2015), Alicante, Universidad de Alicante, Tesis Doctoral. Molero Mesa, Jorge (1994), “Enfermedad y previsión social en España durante el primer franquismo (1936-1951). El frus- trado seguro obligatorio contra la tuberculosis”, Dynamis, 14, pp. 199-225. Moulin, Anne Marie (1996), L´aventure de la vaccination. Paris, Fayard. Nájera Morrondo, Enrique; Nájera Morrondo, Rafael; Pérez Gallardo, Florencio (1973), “The seroepidemiology of rube- lla. The independent analysis of current prevalence and past incidence in a serological Survey in Spain”, Bulletin of the World Health Organization, 49, pp. 25-30. Navarro Garcia, Ramón (2002), Análisis de la Sanidad en España a lo largo del Siglo XX, Madrid, Instituto de Salud Carlos III, Ministerio de Sanidad y Consumo. Pachón del Amo, Isabel (2004), “Historia del programa de vacunación en España”. En: Amela, Carmen (coord.), Epide- miología de las Enfermedades Incluidas en un Programa de Vacunación, Madrid, Emisa. Payne, A.M.M (1953), “The influenza programme of WHO”, Bulletin of the World Health Organization, 8 (5-6), pp. 755-774. Perdiguero-Gil, Enrique (editor) (2015), Política, salud y enfer- medad en España: entre el desarrollismo y la Transición democrática. Elche: Universidad Miguel Hernández, edición electrónica. Porras Gallo, Mª Isabel (2008), “Sueros y vacunas en la lucha contra la pandemia de gripe de 1918-1919 en España”, As- clepio, 60 (2), pp. 261-288. Porras Gallo, Mª Isabel y Báguena Cervellera, Mª José (2013), “La lucha contra la enfermedad mediante las campañas de vacunación en Madrid, Valencia y Castilla–La Mancha (1958- 1975)”. En: Porras Gallo, Mª Isabel; Ayarzagüena Sanz, Ma- riano; Heras Salord, Jaime de las; Báguena Cervellera, Mª José (coords.), El drama de la polio. Un problema social y familiar en la España franquista. Madrid, Los Libros de la Catarata, pp. 141-169. Rodríguez-Ocaña, Esteban; Martínez Navarro, Ferrán (2008), Salud pública en España: de la Edad Media al siglo XXI. Granada. Escuela Andaluza de Salud Pública (Nueva Salud Pública). Rodríguez Sánchez, Juan Antonio; Seco Calvo, Jesús (2009), “Las campañas de vacunación contra la poliomielitis en Es- paña en 1963”, Asclepio, 61(1), pp. 81-116. NOELIA M. MARTÍN ESPINOSA, MARÍA VICTORIA CABALLERO MARTÍNEZ Y LOURDES MARIÑO GUTIÉRREZ 14 Asclepio. 72(1), enero-junio 2020, p296. ISSN-L: 0210-4466, https://doi.org/10.3989/asclepio.2020.05 Santamaría, Encarnación (1990), “Las salas de vacunación en los hospitales peninsulares a principios de siglo XIX”, Dyna- mis, 10, pp. 303-312. Théodorides, Jean (1991), Des miasmes aux virus. Histoire des maladies infectieuses, Paris, Editions Louis Pariente.