OC y d J A P t a a b c d e f R D h 0 cAtencion Primaria 54 (2022) 102218 www.elsevier.es/ap Atención Primaria RIGINAL ondicionantes para el abordaje del aislamiento social la soledad de adultos mayores no institucionalizados esde atención primaria de salud osé Hernández-Ascanioa,b, Luis Ángel Perula-de Torresa,b,c, Manuel Rich-Ruiza,b,e,f,∗, na María Roldán-Villalobosa,b,c, Carlos Perula-de Torresb,d, edro Emilio Ventura Puertosa y además de los autores, el equipo de rabajo que ha participado en el proyecto de investigación asociado a este rtículo (Grupo colaborativo del estudio ASyS)♦ Universidad de Córdoba IMIBIC Unidad de Medicina de Familia y Comunitaria, Distrito Sanitario de Córdoba Unidad de Gestión Clínica de la Sierra CIBER de Fragilidad y Envejecimiento Saludable (CIBERFES) INVESTEN-ISCIII ecibido el 10 de mayo de 2021; aceptado el 13 de septiembre de 2021 isponible en Internet el 1 de diciembre de 2021 PALABRAS CLAVE Aislamiento social; Soledad; Anciano; Atención primaria de salud; Estudios de factibilidad Resumen Objetivo: Identificar los principales condicionantes que los profesionales de atención primaria indican a la hora de implementar y desarrollar intervenciones sobre el aislamiento y la soledad. Disen˜o: Investigación cualitativa con análisis Sistemático de Teoría Fundamentada y Disen˜o narrativo de tópicos. Emplazamiento: Desarrollada en 13 centros de atención primaria del Distrito Sanitario Córdoba y Guadalquivir, abarcando zonas urbanas y rurales. Participantes: Se identificaron 3 perfiles: medicina de familia/atención comunitaria, enferme- ría comunitaria y enfermería de gestión de casos. La selección se llevó a cabo entre aquellos que mostraron mayor motivación y compromiso con una intervención sobre aislamiento/soledad. Método: Muestreo intencional. El trabajo se fundamentó en entrevistas en profundidad indivi- duales, en grupos focales y entrevistas dialógicas.∗ Autor para correspondencia. Correo electrónico: mrich@uco.es (M. Rich-Ruiz). ♦ Los miembros del Grupo colaborativo del estudio ASyS están relacionados en el Anexo 1. ttps://doi.org/10.1016/j.aprim.2021.102218 212-6567/© 2021 Los Autores. Publicado por Elsevier Espan˜a, S.L.U. Este es un art´ıculo Open Access bajo la licencia CC BY-NC-ND (http:// reativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/). J. Hernández-Ascanio, L.Á. Perula-de Torres, M. Rich-Ruiz et al. Resultados: a) Persisten imágenes deformadas sobre la soledad/aislamiento social y el vivir solo que dificultan su identificación; b) Los principales determinantes disruptivos en la estructura y organización del sistema de atención tienen que ver con la ausencia de programas de detección, la hegemonía del modelo biomédico y el déficit de recursos (a la luz de este modelo); c) Los principales facilitadores se vinculan con el rol enfermero, privilegiado para estas intervenciones según los participantes; y, finalmente, d) Es necesario contar con componentes personales, tanto de la persona mayor como de los profesionales. Conclusiones: La intervención sobre el aislamiento social y la soledad en atención primaria está condicionada por factores, organizacionales y estructurales, profesionales y personales. Contar con ellos es fundamental a la hora de garantizar su factibilidad. © 2021 Los Autores. Publicado por Elsevier Espan˜a, S.L.U. Este es un art´ıculo Open Access bajo la licencia CC BY-NC-ND (http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/). KEYWORDS Social isolation; Loneliness; Elders; Primary Health Care; Feasibility studies Determinants for addressing social isolation and loneliness of non-institutionalized older adults from Primary Health Care Abstract Objective: To identify the main conditioning factors that Primary Care professionals indicate when implementing and developing interventions on isolation and loneliness. Design: Qualitative research with grounded theory, systematic analysis and narrative design of topics. Location: Developed in 12 Primary Care centres of the Health District of Córdoba and Guadal- quivir, covering urban and rural areas. Participants: Three profiles were identified: family medicine/community care, community nur- sing and case management nursing. The selection was carried out among those who showed greater motivation and commitment to an intervention on isolation/loneliness. Method: Purposive sampling. The work was based on individual in-depth interviews, focus groups and dialogic interviews. Results: (a) Distorted images persist about loneliness/social isolation and living alone that make it challenging to identify; (b) the main disruptive determinants in the structure and organization of the care system have to do with the absence of screening programs, the hegemony of the biomedical model and the deficit of resources (in light of this model); (c) the main facilitators are linked to the nursing role, privileged for these interventions according to the participants; and, finally, (d) personal components are necessary, both from the older adult and from the professionals. Conclusions: Intervention on social isolation and loneliness in Primary Care is conditioned by organizational and structural, professional and personal factors. It is essential to take them into account in order to guarantee their feasibility. © 2021 The Authors. Published by Elsevier Espan˜a, S.L.U. This is an open access article under the CC BY-NC-ND license (http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/). I E e n g p l e t s t s s d r r c t l v s l vntroducción n las últimas décadas, las sociedades occidentales están xperimentando un rápido aumento del número de perso- as mayores de 65 an˜os (Eurostat, 2020), y el 36,8% de este rupo de población residen en hogares unipersonales (en aíses como Espan˜a)1. Esta situación, vivir solo, hace que la prevalencia de ais- amiento social y soledad entre las personas mayores se sitúe ntre el 20 y el 40%1, convirtiendo el problema en un impor- ante reto para los actuales sistemas sanitarios y sociales. No obstante, vivir solo no implica estar aislado o sentirse olo. El aislamiento social se define como «la situación obje- iva de tener mínimos contactos con otras personas, bien ean familiares o amigos», mientras que la soledad es «la ensación subjetiva de tener menor afecto y cercanía de lo d m t 2eseado en el ámbito íntimo (soledad emocional), de expe- imentar poca proximidad a familiares y amigos (soledad elacional) o de sentirse socialmente poco valorado (soledad olectiva)»2. En cualquier caso, numerosos estudios sen˜alan las impor- antes consecuencias que tanto el aislamiento social como a soledad tienen en la salud, el bienestar y la calidad de ida de las personas mayores3--5. Por todo ello, por sus cada vez mayores dimensiones ociodemográficas, y por sus importantes consecuencias en a salud, la necesidad de atención a estos problemas se con- ierte en un asunto inaplazable.En este contexto, ha surgido en los últimos an˜os una gran iversidad de intervenciones, dirigidas a paliar la proble- ática, relacionadas con el acompan˜amiento (presencial, elefónico o virtual), el ejercicio físico o el contacto con la ia 54 n p S d p d L d l i a l m l i s t l c a s d f M D D F n d v y Á E S y c e d l c e e g t s m e i a s c c s f y S S d y p c d c r c y e e E e c d R p S s m d c r s g n e c 1 2 3 4 c AAtencion Primar aturaleza y el mundo animal, o el arte6 llevadas a cabo por ersonal sanitario (profesionales médicos y de enfermería). in embargo, su efectividad continúa sin ser suficientemente emostrada7. Además, su traslación a la realidad sanitaria en forma de rogramas comunitarios de salud para la detección precoz el problema y la intervención siguen siendo insuficientes8. as razones de ello tienen que ver, sin duda, con las ificultades que conlleva su implantación. Sin embargo, os condicionantes vinculados al éxito o al fracaso de las ntervenciones sobre el aislamiento social y la soledad en tención primaria (AP) están escasamente identificados en a literatura científica2. A pesar de ello, diferentes estudios sen˜alan algunos ele- entos básicos que dificultan la atención a estos problemas: as limitaciones del modelo biomédico para la atención ntegral a la ancianidad9, la falta de tiempo para la con- ulta/seguimiento de los pacientes10, las dificultades de rabajar en los domicilios11 o su escaso abordaje dentro de as actividades de formación continuada10. Por ello, el presente trabajo pretende identificar los prin- ipales condicionantes que los profesionales de AP indican la hora de implementar y desarrollar, de forma eficaz y ostenible, intervenciones sobre el aislamiento y la sole- ad, explorando sus ideas, creencias y actitudes sobre los enómenos y su contexto. aterial y métodos isen˜o isen˜o cualitativo con análisis Sistemático de Teoría undamentada12 de datos recolectados mediante un disen˜o arrativo de tópicos13. El trabajo se fundamentó en el uso e técnicas conversacionales y narrativas de carácter indi- idual (entrevistas en profundidad) y grupal (grupos focales entrevistas dialógicas). mbito l estudio se ha desarrollado en 13 centros de AP del Distrito anitario Córdoba y Guadalquivir, abarcando zonas urbanas rurales, con pluralidad de condiciones de carácter socioe- onómico y sanitario. En estos centros se llevó a cabo un estudio xperimental14, financiado por la Consejería de Salud e la Junta de Andalucía, con objeto de evaluar la factibi- idad de la intervención a testar. El estudio experimental onsistió en un ensayo clínico aleatorizado por clúster n el que participaron 119 sujetos (repartidos en grupo xperimental y grupo control) de 13 centros de AP. Al rupo experimental se le aplicó una intervención mul- icomponente de carácter psicosocial que constó de 6 esiones presenciales domiciliarias intercaladas con 5 lla- adas telefónicas. El contenido de estas sesiones consistió n: a) entablar conversaciones durante el ejercicio; b) ntervención de reminiscencia; c) discusiones dirigidas l establecimiento de relaciones sociales, y d) coaching anitario. En el ámbito de estudio no existía ninguna interven- ión sobre aislamiento social, más allá de iniciativas E M fi 3 (2022) 102218 oyunturales efectuadas por organizaciones del tercer ector, sin relación con el sistema sanitario, y que se undamentaban en modelos de acompan˜amiento presencial suplencia de la red social del mayor. ujetos participantes e identificaron 3 posibles perfiles de intervención: medicina e familia y atención comunitaria, enfermería comunitaria enfermería de gestión de casos. No se incluyeron otros erfiles (como trabajadores sociales) teniendo en cuenta el ontenido de la intervención propuesta. Para la selección e informantes, se realizó un muestreo propositivo o inten- ional, con aquellos sujetos que podían ofrecer un análisis ico y profundo de los condicionantes para la implementa- ión de la intervención. Para ello se valoró la motivación el compromiso con la intervención mencionada, teniendo n cuenta, que todos los sujetos participantes en el estudio xperimental poseían una experiencia en el ámbito de la AP. l número final de informantes (n=24) vino determinado por l criterio de saturación. Es decir, la recogida de informa- ión continuó hasta que se identificaron la mayor diversidad e aportaciones abordadas en profundidad. ecogida de datos y dimensiones/categorías de artida e realizaron 3 grupos focales, una entrevista dialógica y iete entrevistas individuales durante los meses enero a ayo de 2018 (inicio del proyecto donde se inserta el estu- io, finalizado en 2020). Uno de los grupos focales se llevó a abo con enfermeras gestoras de casos, otro con enferme- as de familia y otro mixto, con ambas. De forma individual e entrevistaron a una enfermera de familia, una enfermera estora de casos, un médico de familia y 4 médicos inter- os residentes, y se realizó una entrevista dialógica con dos nfermeras de familia. Con anterioridad, se elaboró un guión con las siguientes ategorías de partida: . Conocimientos previos sobre el aislamiento social y sole- dad. . Importancia otorgada por los profesionales sanitarios a estos problemas. . Competencias de los profesionales sanitarios en la aten- ción a estos problemas. . Dificultades/ facilitadores para su abordaje sanitario. Las entrevistas y grupos se registraron mediante graba- ión en audio y video, para ser transcritas posteriormente. nálisis de datosl proceso de análisis del estudio se realizó mediante el étodo de las Comparaciones Constantes12, como ilustra la gura 1. J. H ernández-Ascanio, L.Á. Perula-de Torres, M . Rich-Ruiz et al. Tabla 1 Relación categorial de patrones/categorías/subcategorías con citas textuales de participantes Aislamiento social/soledad vs. vivir solo: «Son casi lo mismo» Vivir solo/aislamiento social/soledad «Esa mujer no está sola, está con el marido y un hijo que también vive allí. No está bien, . . . pero bueno» (EAP8) Cuidar de mayores dependientes «Como las personas cuidadoras de inmovilizados. Esas personas se sienten en aislamiento. Están solas, no pueden moverse de su lado» (EAP12) El «Patrón de convivencia» y los «Perfiles de riesgo» como asidero «[los identificas] Mirando los que están solos, personas mayores que tienen sus hijos, pero que ellos viven solos, [. . .]» (EAP12) «[. . .] el caso de mayores que por sus propias limitaciones físicas o psíquicas se van volviendo dependientes» (EAP3) «Cuando se jubilan ya cambian el chip, porque ya parece que se aíslan un poco más [. . .] Otra cosa es también la falta de hobbies» (EGC2) «Su entorno va desapareciendo, ya no trabajan, fallecen amigos, sus hijos tienen su vida y se van desconectando de la sociedad» (MIR4) Desde enfermería, es más fácil «La soledad a lo mejor es más subjetiva, un sentimiento o una sensación. Y el aislamiento pienso yo que es más objetivo, porque verdaderamente es una falta de una red de apoyo y es objetivable, más que el sentido de soledad. Y habrá casos, yo creo en que la soledad degenera en aislamiento social, y habrá casos que estén con un aislamiento social evidente pero que no se sienten solos» (EGC3) Importancia y gravedad atribuida Punta del iceberg «Tenemos en mente la punta del iceberg, pero luego hay mucho, mucho» (EAP1) «Lo que no se visualiza parece que no existe, pero también existe y tenemos que verlo cada vez más» (EAP4) Vector sindémico «El hecho de estar solas muchas veces les agrava problemas, porque no tienen personas que estén pendientes de hacer un buen seguimiento de los tratamientos, por ejemplo, o empiezan a abandonarse, ya no cuidan las comidas, las actividades de autocuidado y es cuando aparecen cuadros de malnutrición por ejemplo o problemas relacionados con la higiene como úlceras [. . .]» (EAP7) «El hecho de no hablar con otras personas hace que aparezcan problemas psiquiátricos a la larga, se van ensimismando y van perdiendo el contacto con la realidad, lo que es la puerta de entrada a trastornos mentales serios [. . .]» (MIR4) Relación con hiperfrecuentación y demanda «Tiene que ver con hiperfrecuentación. Por la hiperdemanda, porque al final termina siendo una sobrecarga, porque te llaman con mucha frecuencia, porque suelen tener caídas, heridas, no tienen cuidado» (EGC5) Riesgo social en el horizonte... Inquietante «Los hombres tenían su trabajo, su taberna y allí tenían sus relaciones sociales más o menos cubiertas. Y las mujeres [. . .] tenían la iglesia, y además las parroquias movilizaban ese tipo de recursos» (EGC3) [Sin embargo, donde los mayores viven ahora] «Son pisos muy antiguos [. . .], hay barreras, pero además la gente que vivía en su bloque o se han ido o han fallecido, y la gente que está llegando ahora nueva o son estudiantes, o son inmigrantes o están vacíos. Entonces tenemos pisos que están vacíos, mayores que viven en pisos de dos plantas o cuatro plantas y resultan que conocen a un vecino o ninguno. Entonces es la diferencia, una diferencia brutal» (EGC5) «Tenemos recursos, pero son escasos, como Promove. También está Cruz Roja con el voluntariado, pero desgraciadamente no todos los casos detectados tienen acceso a esos recursos» (EAP1) Dificultades/facilitadores estructurales/organizacionales ¿Protocolos y programas específicos? No existen «Hablé con la enfermera gestora de casos y no, tuvimos que ver los que tenemos en mente del cupo, los que cumplan las condiciones. Pero listado no hay» (MIR3) «Bueno, a lo mejor hay más. Lo que pasa es que no hay un censo. Si es que el problema es que es un tema muy oportunista, que no se ha hecho como tal una captación» (EGC5) Plan B «En el plan de altas temperaturas, ¿cuántos te salen que tú creas que puedan estar en aislamiento?» (EGC1) 4 Atencion Prim aria 54 (2022) 102218 Tabla 1 (continuación) Sin tiempo, sin espacio... y sin modelo Centro de salud como limitación médica «Nosotros solo nos encontramos con ellos en las consultas, o en algún aviso domiciliario como mucho. Con las agendas tan apretadas que tenemos no nos da tiempo de preguntar nada más que por la patología con la que vienen, con la petición que nos traen» (MIR2) Desplazamientos como dificultad «Si voy en coche o voy andando depende de la dispersión geográfica que tengas, el desplazarte es importante. Que tú tengas que desplazarte es un tiempo que pierdes, entre comillas» (EAP8) Las curas/inyectables sí, la soledad no «De hecho las visitas domiciliarias de simplemente charlar, cuando tú te ves agobiada esa la aplazas a cada 3 meses o si no 4. Porque entre comillas, se puede dejar. Mientras que las úlceras por presión tienes que ir» (EAP5) Dificultades/facilitadores profesionales Falta de formación «Para intervenir de una manera sistemática, habría que empezar educando a los profesionales» (EAP1) Orientación biomédica «En la carrera jamás, puede que a lo mejor algún curso. La relación médico paciente y poco más» (MIR3) «Cuando rotas por psiquiatría que pasamos dos meses, ellos sí te ensen˜an a hacer una entrevista más global de no solo los componentes médicos de la persona sino también su estado civil o social. Todo eso sí lo aprendes a hacer. Pero tampoco inciden en el tema del aislamiento. Está un poco dejado de mano» (MIR1) «En la formación continua no se abordan estos temas, casi siempre son temas médicos. No se suelen dar problemas de la gente de mayor. No se suelen dar charlas» (MIR4) Esto (no) es asunto mío Si mi rol es médico «Nosotros podemos dar apoyo o mejorar nuestra parte, pero realmente, como no lo veo un problema exclusivo de salud, yo podré solucionar su problema de salud [. . .], pero yo no puedo cambiar la situación. [. . .] Yo no puedo llenar ese hueco, nuestro papel es limitado» (MED1) «La enfermería es más de tú a tú, de confianza, de vínculo. Realmente, el médico es menos accesible. El médico no creo que esté ni receptivo ni tenga tiempo» (MED1) Si mi rol es enfermero «Son dos diagnósticos enfermeros y si lo son tenemos que trabajarlos» (EAP4) «Tú no vas a una casa para curar o pinchar [. . .]. Yo siento que hago y no voy a curar, ni a tomar tensiones, ni a pinchar. [. . .] a veces vas simplemente para apoyar a un cuidador porque quizás no está quemado, sino lo siguiente. O a un paliativo. Ahí hay intervenciones: el apoyo emocional, la escucha activa, la presencia, simplemente y no tienes por qué ir a curar. Estás haciendo un trabajo enfermero» (EGC5) «Ahora, la actuación ante esa situación de soledad, no lo sé yo. No lo veo yo tan de enfermera. A lo mejor digo una barbaridad. La veo más de personas que quieran dedicar su tiempo al acompan˜amiento» (EAP5) «Y creo que, hablando de enfermería, que es la categoría a la que represento, lo veo como una necesidad en mi día a día en el trabajo [atender a mayores en aislamiento y soledad]» (EAP3) «Entonces, de cara al usuario, somos más accesibles que los médicos. Te piden mil favores y se los haces, sin embargo, al médico no le piden nada» (EAP9) «Yo recuerdo que cuando estudié enfermería, una asignatura era para saber hablar con los pacientes, y eso es muy importante» (EAP9) Dificultades/facilitadores particulares Deseo y proactividad en el anciano «Pero, también a veces te cuesta mucho trabajo entrar. Están aislados y metidos en sí. Y a muchos de ellos, que les propones cosas, después no quieren» (EAP6) Gestión de emociones del profesional «Claro porque también si estás harto de todo lo que llevas encima dices: ‘‘¿ahora me voy a preocupar también por esto? Pues dices que no merece la pena, aunque sigue siendo la salud de la persona que es a lo que nosotros nos dedicamos» (MIR1) Motivación y trabajo en equipo «Tienes que estar motivado y verlo, porque si no, no actúas. Tienes que saber lo que estás buscando porque si no, no lo vas a encontrar nunca. Nunca vas a tener tu problema. Tienes que saber que saber lo que estás haciendo y estar motivado» (EAP4) «Yo no sé si es motivación de los profesionales o es que la persona cuando va a un sitio en el que todo el mundo lo hace, también lo hace [. . .] porque a lo mejor tú vas a otro centro de salud que pasan un poco y tú pasas también» (EGC6) 5 J. Hernández-Ascanio, L.Á. Perula-de Torres, M. Rich-Ruiz et al. Figura 1 Análisis de datos: sus elementos ordenados e interrelacionados. es en R A o L m a d A l L d E d s s p c c s m c a rFigura 2 Mapa categorial de condicionant esultados continuación, se presentan los principales resultados btenidos a partir de las categorías analíticas aplicadas. a figura 2 representa el mapa categorial de resultados, ientras que la tabla 1 ilustra categorías y subcategorías sociadas con citas del corpus textual del estudio. Seguidamente, se describe, de forma narrativa, cada uno e los patrones resultado: islamiento social/soledad vs. vivir solo: «son casi o mismo»os profesionales sanitarios en su conjunto afirmaron tener ificultades para identificar y diferenciar estos conceptos. sta dificultad se hizo especialmente patente a la hora c c e s 6 la atención al aislamiento social/soledad. e identificar situaciones de soledad cuando no se vive olo. No obstante, reconocen que esta situación (sentirse olo, sin vivir solo) se da claramente entre cuidadores/as rincipales de personas mayores en situación de dependen- ia o de fragilidad. Ambas situaciones fueron reconocidas omo importantes determinantes del aislamiento y la oledad. A pesar de ello, el «patrón de convivencia» fue uno de los arcadores clave utilizados para la identificación y diferen- iación. Los profesionales identificaban, mayoritariamente, islamiento social y/o soledad con vivir solo. Junto al «patrón de convivencia», otros marcadores ecurrentes para ello fueron los «perfiles de riesgo», situa- iones que desencadenan la pérdida de relaciones sociales, omo: patologías, personas que se jubilan, cuando ocurre la mancipación de los hijos o ante el fallecimiento de per- onas de su misma edad, incluso del mismo cónyuge. En ia 54 t s I L t s a p c e v m r a m m c d D e U d - fi d s q r s t r c d p d D R p c c e P e r l L s p t q p c P n a c D P e p n n t a d D L d c l l c n e d d q « e c e d s d c n e s c p p s a m y u d nAtencion Primar odos estos casos, concebían uno o los dos fenómenos como ecundarios a situaciones de pérdida y duelo. mportancia y gravedad atribuida os resultados revelaron un consenso pleno sobre la impor- ancia cuantitativa y cualitativa de estos fenómenos, y sobre u repercusión en los sistemas sanitario y social, aludiendo sus enormes dimensiones. No obstante, todos los partici- antes resaltan, también, su invisibilidad, considerándolos omo «problemas ocultos». Respecto a su gravedad, reconocían que afectaban al stado de salud de los mayores, identificándolos como ector sindémico en los procesos de salud/enfermedad. Ade- ás, los participantes aludían a su correlato con el uso de los ecursos sociosanitarios, y sen˜alaban que estas situaciones umentaban la demanda clínica e hiperfrecuentación. Pero, más allá de las consecuencias sanitarias, los infor- antes alertaban de un «riesgo social» asociado, pues la odificación de los modelos de residencia y a la disminu- ión de los lazos y recursos comunitarios generaban una esatención difícil de resolver. ificultades/facilitadores structurales/organizacionales n primer elemento que destacaron fue el déficit manifiesto e recursos para la identificación o diagnóstico, puesto que ---afirmaban---- no existían protocolos o programas especí- cos. Para identificarlos era necesario recurrir a otro tipo e programas y registros, dirigidos a otras situaciones de alud/enfermedad. Un segundo elemento fue el «entorno de práctica» en el ue llevar a cabo el trabajo asistencial. Los médicos refe- ían encontrarse limitados por el lugar donde desarrollaban u actividad, los centros de salud, que no facilitaban la iden- ificación de estas situaciones. En cambio, las enfermeras econocían un mayor conocimiento de los entornos domi- iliarios, aunque sen˜alaban la dificultad que suponían los esplazamientos. Finalmente, y junto a estos factores, todos los partici- antes indicaron las dificultades derivadas de la hegemonía el modelo biomédico y la falta de tiempo. ificultades/facilitadores profesionales especto al bloque de elementos profesionales, se com- rueba un elemento especialmente significativo: la forma- ión. Los médicos, en concreto, identificaban su formación on un marcado componente biomédico, mientras que las nfermeras reconocían un mayor componente psicosocial. ero, además, estas diferencias también son reconocibles n la percepción del rol. Mientras que la profesión médica efiere que estas intervenciones excedían sus competencias, imitadas al abordaje (biomédico) de los problemas de salud. as enfermeras, en cambio, consideraban el aislamiento ocial y la soledad como problemáticas propias del enfoque sicosocial de su disciplina, identificándolas en las propias axonomías enfermeras ----aunque también había enfermeras ue no los identificaban dentro de sus competencias, pro- oniendo la utilización de personal voluntario o filantrópico e d t 7 (2022) 102218 on formación para abordar las intervenciones derivadas----. ero, por lo general, estas profesionales referían poseer los iveles competenciales adecuados para su abordaje, gracias su formación universitaria y continua, que las familiarizó on modelos de atención integral, centrados en la persona. ificultades/facilitadores particulares or último, los profesionales identificaron como importante l deseo y el nivel de proactividad del sujeto afectado (la ersona mayor) para revertir su situación. Y, junto a ello, el ivel de sobrecarga emocional y frustración que el profesio- al fuera capaz de gestionar. En lo que se refiere a elementos facilitadores, una cues- ión que emergió de forma significativa en su discurso fue la utomotivación, tanto individual como colectiva, del equipo e trabajo. iscusión os resultados demuestran una conceptualización intuitiva e estos fenómenos en los participantes, más relacionada on el patrón de convivencia o perfiles de riesgo que con a clara diferenciación técnico-científica expuesta en la iteratura15. No obstante, y a pesar de que esta falta de diferenciación onceptual también es informada en estudios previos3,16, uestros resultados sen˜alan a las enfermeras, como las que xpresan más claramente los atributos propios de cada uno e estos fenómenos17,18. Esta mayor diferenciación técnico-científica puede eberse a que la profesión dispone de una taxonomía en la ue se identifican los diagnósticos de «Aislamiento social» y Riesgo de soledad»19 o, a la perspectiva holística frecuente n sus modelos disciplinares19. Del mismo modo, las caren- ias en la profesión médica pueden deberse a ausencia de stas herramientas diagnósticas o, quizás, a la hegemonía el modelo biomédico en su práctica20. Respecto a la invisibilización de los casos de aislamiento ocial y de soledad de adultos mayores no institucionaliza- os descrita en nuestros resultados, podría estar relacionada on la escasa representatividad que estos problemas tie- en en la práctica médica21,22, teniendo en cuenta que es sta práctica, la médica, la que se recoge en los principales istemas de clasificación diagnóstica. Respecto a las consecuencias en la salud, bienestar y alidad de vida, que tan claramente ven los profesionales articipantes, también coinciden con los datos aportados or la bibliografía22,23; del mismo modo que lo hacen las con- ecuencias del abordaje ineficaz de estos problemas, que fectan, por un lado, al estado de salud de las personas ayores ----disminuyendo su bienestar y calidad de vida24---- , por otro, al uso de los recursos sociosanitarios, provocando na hiperfrecuentación del sistema de salud25. En lo que refiere a la identificación de facilitadores o isruptores de la implementación de las intervenciones, uestros resultados apuntan a las líneas fundamentales xpuestas en la literatura26. La ausencia de protocolos/programas específicos de etección precoz e intervención, queda confirmada por Cot- erell et al.27; y las severas limitaciones logísticas están rula- e l c c c i fi v r c p ( c a c u m p l c q y t e p C L s e c o s d v y p a c t e d f r m F d l c m f h e e p m ú c d t ú l e d s R E l y d l c e l o U d P dJ. Hernández-Ascanio, L.Á. Pe n consonancia con lo expuesto por Santos-Olmo28. Estas imitaciones terminan sen˜alando a actores del tercer sector omo principales agentes de intervención, en consonancia on Ma et al.7. Respecto a los elementos de carácter profesional aso- iados a los diferentes roles, como la identificación de la ntervención como una función propia de los diferentes per- les profesionales, la existencia de formación previa, o la igencia de modelos hegemónicos relacionales también apa- ecen reflejados en estudios previos6. Para terminar, y en lo que refiere a los elementos de arácter particular, la importancia de la predisposición y la roactividad de las personas mayores hacia la intervención sen˜alada por los participantes de nuestro estudio) coincide on los trabajos de Courtin y Knapp29, que sen˜alan cómo quellos adultos mayores que presentaban mayores puntua- iones en la escala de motivación para envejescentes tenían n mejor rendimiento en los efectos de la intervención. Del ismo modo que los elementos de carácter volitivo y de los rofesionales sen˜alados por nuestros participantes ----como a sobrecarga emocional de las intervenciones o la frustra- ión por los bajos impactos---- coinciden con estudios previos ue los sen˜alan como factores condicionantes en su calidad eficacia27. Respecto al papel de la automotivación, que ambién aparece en nuestros resultados, es una cuestión ya xpuesta por diferentes autores en términos similares a los ropuestos en este trabajo30. onclusiones a aparente claridad conceptual en la diferenciación entre oledad, aislamiento social y vivir solo no tiene un correlato n el discurso de los profesionales sanitarios. Estos los con- eptualizan a partir de marcadores como «perfiles de riesgo» «patrones de residencia», que no siempre se ajustan a las ituaciones reales. En segundo lugar, los participantes ponen e manifiesto la frecuencia de estos fenómenos, muchas eces ocultos, y sus aún mayores consecuencias en la salud en el (sobre)uso de recursos. Por otro lado, sen˜alan como rincipal disruptor, de carácter estructural y organizativo, la falta de programas específicos dirigidos a su identifi- ación, la hegemonía del modelo biomédico, y la falta de iempo y de recursos (a la luz de este modelo). Entre los lementos profesionales, destacan los facilitadores asocia- os al rol enfermero, que reconoce esta atención como una unción propia, que pueden realizar en sus visitas domicilia- ias y para la que se sienten formadas, a lo que se an˜ade un odelo de relación más integral y cercano con el paciente. inalmente, entre los elementos particulares encontramos isruptores como la escasa disponibilidad/proactividad de as personas mayores y la sobrecarga emocional y frustra- ión de los profesionales; mientras que los altos niveles de otivación frente a la problemática aparecen como el mayor acilitador para las intervenciones. Entre las limitaciones del estudio se encuentran no aber incluido otros perfiles profesionales tales como quipo de salud mental, trabajo social o gerencia. Además, s necesario reconocer que el discurso proporcionado por rofesionales médicos puede estar condicionado por la enor representación de informantes con este perfil. Por ltimo, es preciso sen˜alar que el criterio de «motivación y 8de Torres, M. Rich-Ruiz et al. ompromiso con intervención», utilizado para la selección e participantes, también puede haber afectado a los resul- ados. No obstante, creemos que este último ha sido muy til para alcanzar un análisis rico y profundo de los datos. Como futuras líneas de investigación se platea la posibi- idad de disen˜ar, a partir de metodologías participativas y nfoques de innovación social, estrategias de incorporación e intervenciones en el ámbito del aislamiento social y la oledad en la práctica habitual del personal sanitario de AP. esponsabilidades éticas l estudio se llevó a cabo siguiendo los principios éticos de a Declaración de Helsinki (Krleza-Jeric & Lemmens 2009), cuenta con el permiso del comité ético para la provincia e Córdoba. Antes de llevarse a cabo la entrevista y los grupos focales, os participantes fueron informados del trabajo, y dieron su onsentimiento informado. En todo momento se garantizó l anonimato de la persona. Para ello, se han anonimizado as respuestas usando seudónimos. Los datos personales btenidos han sido tratados de acuerdo con el Reglamento E/2016/679, de 27 de abril de 2016, General de Protección e Datos, y la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de rotección de Datos Personales y garantía de los derechos igitales. Puntos clave Lo conocido sobre el tema • Vivir solo, en los países desarrollados, hace que la prevalencia de aislamiento social y soledad entre las personas mayores se sitúe entre el 20 y el 40%. • Este aislamiento y soledad ocasionan efectos signifi- cativos en la salud, el bienestar y la calidad de vida de la población anciana. • A pesar de las muchas y variadas intervenciones sur- gidas para atenuar la problemática, su efectividad continúa sin ser convenientemente demostrada. Qué aporta este estudio • Los profesionales sanitarios conceptualizan el aisla- miento social y la soledad a partir de etiquetas como «perfiles de riesgo» o «patrones de residencia». • Todos atribuyen a los fenómenos estudiados una importancia y gravedad muy significativa, a pesar de su invisibilización, carácter sindémico, (hiper)uso de recursos y futuro incierto. • La identificación de los distintos facilitado- res/dificultadores estructurales, curriculares y particulares es básica para el disen˜o e implementa- ción de intervenciones eficaces frente al aislamiento social y soledad de los ancianos. ia 54 F E S p ( C L A A e c G A e R U M I G S S Y M S M R S S B 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 2Atencion Primar inanciación l presente trabajo ha sido financiado por la Consejería de alud y Familias de la Junta de Andalucía (AP-0079-2016) y or la Sociedad Espan˜ola de Medicina Familiar y Comunitaria semFYC), gracias a la beca «Francesc Borrell», 2018. onflicto de intereses os autores declaran no tener ningún conflicto de intereses. gradecimientos gradecemos a los investigadores del Grupo Colaborador del studio ASyS su participación en el trabajo de campo, así omo a la Dirección de los Distritos Sanitarios Córdoba y uadalquivir. nexo 1. Miembros del Grupo colaborativo del studio ASyS odrigo Fernández-Márquez, Caridad Dios-Guerra, Manuela rbano-Priego, Silvia Luna-Morales, Rafaela Mun˜oz-Gómez, iguel Á. Gómez-Torres, Ángeles Pastor-López, M. José bán˜ez-Fernández, M. Dolores Aguilera-López, Antonio onzález-Delgado, Diego Garrido-Gálvez, Trinidad Romero- ánchez, Inmaculada Guzmán-Castilla, M. Dolores Maestre- errano, Mari Paz Gutiérrez-Martín, Eva Sánchez-Can˜ete, olanda Sánchez-Palomo, Manuela Rodríguez-Priego, Ana . Pérez-Trujillo, Santiago Cruz-Velarde, Sonia Calero- ánchez, Rocío Hidalgo-Navarro, Francisco Javier Ruiz- oruno, M. Reyes Martínez-Guillén, Antonia Domínguez- amírez, M. Ángeles Ortega-Osuna, Paulina Menéndez- agrado, Montserrat Jabalera-Ramírez, Fernanda Casado- alinas, Carmen M. Mirás-García y Pilar Conde-Moya. ibliografía 1. Gené-Badia J, Comice P, Belchín A, Erdozain MÁ, Cáliz L, Torres S, et al. Perfiles de soledad y aislamiento social en población urbana. 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